La próxima carrera de
Wout van Aert no será en un gran evento WorldTour ni en una vuelta por etapas de alto perfil. En su lugar, menos de un mes después de conquistar por fin la
París-Roubaix, el belga regresará a la competición sobre los caminos de
gravel de Limburgo.
La superestrella de Team Visma | Lease a Bike tomará la salida en el Marly Grav de Valkenburg este domingo, su primera aparición desde la mayor victoria de un día de su carrera en el Infierno del Norte. La prueba forma parte de la
UCI Gravel World Series y se ha consolidado rápidamente como uno de los eventos de gravel más reconocidos de los Países Bajos. Para Van Aert, la elección resulta lógica.
Mucho antes de que el gravel se convirtiera en una de las disciplinas de mayor crecimiento, el belga ya se había labrado fama de talento técnico excepcional gracias al ciclocross, los adoquinados, las etapas de montaña y las contrarrelojes. Volver a competir lejos del escaparate tradicional del WorldTour refuerza esa imagen.
También prolonga un patrón cada vez más marcado en la carrera de Van Aert. Pocos ciclistas transitan entre disciplinas con tanta naturalidad como el líder de Visma, con un palmarés que ya abarca títulos mundiales de ciclocross, Monumentos, etapas del Tour de Francia y roles de apoyo en grandes vueltas.
La aparición del domingo devolverá además a Van Aert a carreteras conocidas. Valkenburg ya le ha brindado algunos de los momentos definitorios de su trayectoria. Ganó allí el Mundial de Ciclocross en 2018 y añadió después la Amstel Gold Race de 2021 en el cercano terreno del sur de Limburgo.
El gravel no es territorio nuevo para Van Aert
Aunque el Marly Grav pueda sorprender a algunos aficionados como carrera de reaparición, Van Aert está lejos de ser un debutante en el gravel. En 2023 dominó una prueba en Houffalize, imponiéndose por nueve minutos tras marcharse en solitario. Ese mismo año también disputó el
Mundial de Gravel en Véneto, aunque una caída y un pinchazo acabaron con cualquier opción de gran resultado.
Ese antecedente hace especialmente interesante la carrera del domingo, ya que reparte plazas de clasificación para los Europeos y el Mundial de Gravel de esta temporada.
Un viaje al Mundial en Australia parece improbable dada la apretada agenda en carretera de Van Aert y sus obligaciones en el Tour de Francia con Visma. Los Europeos en Houffalize, ya en verano, podrían ser un objetivo bastante más realista.
En Valkenburg también asoma un duelo atractivo. Se espera que Van Aert se mida a su compatriota Florian Vermeersch, que llega con el maillot arcoíris de vigente campeón del mundo de gravel.
En total, unos 1.800 ciclistas tomarán la salida del evento, que además contará con cobertura televisiva en directo en Eurosport 2 y HBO Max.
Para Van Aert, sin embargo, el verdadero significado está en otra parte. Tras años de golpes, caídas y metas rozadas en las Clásicas de Primavera, la temporada 2026 ya se percibe distinta tras su triunfo en París-Roubaix. Ahora, en lugar de zambullirse de inmediato en la rutina del WorldTour, el belga elige un regreso de naturaleza muy diferente.