La novena etapa del Giro de Italia en la cima de Corno alle Scale evidenció las profundas carencias táctias, y falta de pólvora para rematar, de un
Movistar Team que sigue sin encontrarse cómodo en la primera gran vuelta del año.
A pesar del encomiable esfuerzo inicial en la fuga, asumiendo la responsabilidad y filtrando a Lorenzo Milesi junto a
Einer Rubio con la intención de dinamitar la carrera, la ejecución final resultó ser un rotundo fracaso.
El escalador colombiano intentó hacer valer la superioridad numérica con un ataque a 21 kilómetros de la conclusión, pero fue rápidamente secado y posteriormente descolgado por un Giulio Ciccone imperial bajo los colores del Lidl-Trek.
Este enésimo desgaste en la alta montaña sin obtener recompensa alguna contrasta brutalmente con la frialdad y precisión de Jonas Vingegaard, quien, tras aprovecharse del incomprensible trabajo previo del Decathlon, remachó a Felix Gall en el último kilómetro para llevarse la victoria con la maestría que caracteriza al líder del Visma.
Otro naufragio en la montaña
La estructura telefónica volvió a vaciarse en territorio italiano, confirmando que la actitud ofensiva sirve de muy poco cuando las piernas o la lectura del momento clave fallan frente a los grandes capos del pelotón.
Afortunadamente para la moral del equipo navarro, la cara opuesta de la moneda se vivió en territorio francés gracias a una actuación coral sencillamente intachable.
Jon Barrenetxea rubricó un fin de semana de ensueño al coronarse vencedor en la Boucles de l'Aulne, apenas veinticuatro horas después de levantar triunfalmente los brazos en el Tour du Finistère.
Barrenetxea, el timón que falta en Italia
El ciclista vasco desató todo su potencial y solidez en el exigente circuito final, superando en la línea de meta a Clément Venturini del Unibet y a Maxime Vezie del CIC para embolsarse doscientos cincuenta valiosísimos puntos en el ranking de la UCI.
A diferencia del desconcierto transalpino, en esta clásica gala la escuadra española dominó la prueba con mano de hierro, protegiendo a su hombre fuerte y rematando la jornada con una presencia abrumadora en los puestos de honor: Jefferson Cepeda cruzó la meta en sexto lugar, Carlos Canal finalizó octavo y Natnael Tesfatsion cerró el grupo de los diez mejores.
Consistencia, aguante y valentía, es la forma que tiene Barrenetxea de ganar en Francia; culminando un fin de semana de ensueño que maquilla la decepción de los suyos en el Giro y demuestra que la plantilla sí cuenta con las herramientas necesarias para vencer pero no fueron convocadas a la ronda italiana.