El
Tour Auvergne Rhône-Alpes 2026, conocido en español como Tour Auvernia Ródano-Alpes y anteriormente llamado Critérium du Dauphiné, será una de las carreras más importantes del año para
Movistar Team. No solo porque se trata de la clásica gran preparación para el
Tour de Francia, sino porque el conjunto telefónico necesita urgentemente recuperar sensaciones después de un Giro de Italia muy por debajo de las expectativas.
La escuadra española quedó fuera de la pelea por la clasificación general demasiado pronto con Enric Mas y, además, se marchó sin victorias de etapa. Los
832 puntos UCI sumados sirvieron para escalar tres posiciones en el Ranking hasta la 13ª plaza, pero el descenso sigue relativamente cerca, a menos de 600 puntos de distancia. Por eso, todo lo que ocurra ahora empieza a adquirir un peso enorme para el futuro inmediato del equipo.
Y ahí es donde aparecen dos nombres fundamentales:
Iván Romeo y
Cian Uijtdebroeks.
Ambos serán las grandes estrellas de Movistar Team en el Tour Auvergne Rhône-Alpes y también dos de las piezas principales del equipo para la próxima
Grande Boucle. Lo que ocurra en esta carrera no será simplemente una cuestión de resultados aislados. Servirá para medir el verdadero estado competitivo del conjunto español antes del gran objetivo de julio.
Porque Movistar necesita respuestas. Necesita comprobar si realmente puede competir en etapas importantes, si tiene capacidad para luchar por generales relevantes y, sobre todo, si su nuevo proyecto deportivo puede sostenerse alrededor de corredores jóvenes llamados a liderar el futuro del equipo.
El contexto no permite demasiado margen para el error. El Giro dejó muchas dudas competitivas y también cierta sensación de estancamiento. Durante años, Movistar Team construyó gran parte de su identidad alrededor de las clasificaciones generales, convirtiéndose en uno de los equipos más reconocibles del pelotón en ese tipo de estrategia. Por eso el golpe sufrido en Italia resultó especialmente duro.
No estar en la pelea real por la general tan pronto y terminar sin triunfos parciales fue un golpe importante tanto a nivel deportivo como simbólico. Y aunque los puntos UCI ayudaron a mejorar ligeramente la posición en el ranking, la sensación general es que el equipo sigue necesitando resultados de mucho mayor impacto.
El Tour Auvergne Rhône-Alpes llega justo en ese momento.
Además, la carrera tendrá una enorme exigencia competitiva. Aunque no estarán Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard ni Remco Evenepoel, el nivel de la clasificación general será brutal. Paul Seixas parte como gran favorito después de su explosión definitiva esta temporada, pero también estarán Isaac del Toro, Juan Ayuso, Joao Almeida, Mattias Skjelmose, Oscar Onley, Kevin Vauquelin, Tobias Johannessen y muchos otros nombres capaces de convertir la carrera en una auténtica batalla WorldTour.
En ese contexto, Movistar necesita que sus dos líderes respondan. Uno desde la explosividad y la búsqueda de victorias parciales. El otro desde la obligación de empezar a consolidarse como hombre de generales.
Iván Romeo y el regreso clave antes del Tour de Francia
Para Iván Romeo, el Tour Auvergne Rhône-Alpes marcará el regreso a la competición después de más de un mes fuera de carrera, en una prueba donde, además, posee la mayor victoria hasta ahora de su carrera. El año pasado, cuando aún se llamaba Criterium du Dauphiné,
Romeo ganó la etapa 3 con un ataque desde una fuga donde estaban Mathieu van der Poel, Florian Lipowitz o Harold Tejada.
Su última aparición fue en la Lieja-Bastoña-Lieja, donde terminó abandonando antes de desaparecer completamente del calendario competitivo. Desde entonces, el actual campeón de España se ha centrado exclusivamente en preparar las dos grandes citas francesas junto al equipo Movistar.
Y eso convierte esta carrera en un examen especialmente importante. Porque Romeo no llega simplemente a coger ritmo. Llega para intentar volver a ganar.
El vallisoletano se ha convertido poco a poco en una de las piezas más valiosas del equipo gracias a su polivalencia. Tiene capacidad para rendir en esfuerzos largos, calidad en contrarreloj y una potencia enorme en terrenos quebrados, algo que encaja perfectamente con varias etapas de este Tour Auvergne Rhône-Alpes.
Iván Romeo, estrella de Movistar Team.
De hecho,
el recorrido parece diseñado para ofrecerle oportunidades reales.
La etapa 2 aparece como una de las más interesantes para sus características. Un día de media montaña donde los corredores explosivos y resistentes pueden encontrar espacio tanto desde fugas como en ataques lejanos. Romeo encaja perfectamente en ese perfil de corredor capaz de sobrevivir a la dureza y todavía mantener potencia en el tramo final.
La etapa 4 también parece muy favorable para él. Otro recorrido quebrado, exigente, donde la lectura táctica puede resultar decisiva. Ahí Movistar seguramente intentará endurecer la carrera y buscar escenarios menos controlados.
Y luego aparece la etapa 5, quizá una de las más interesantes para analizar sus opciones.
El inicio duro puede favorecer la formación de fugas de mucho nivel y permitir que corredores fuertes logren abrir diferencias importantes antes del tramo final llano. En ese contexto, Romeo podría ser peligrosísimo. Tiene motor suficiente para sostener esfuerzos largos y capacidad contrarrelojista para defender ventajas frente al pelotón.
Pero más allá de las etapas en línea, hay un día marcado en rojo para todo Movistar Team: la contrarreloj por equipos de la etapa 3. Ahí ya no se trata únicamente de Iván Romeo como individuo. Se trata de todo el proyecto del equipo.
Porque Movistar tiene una obsesión clara con el inicio del Tour de Francia 2026. La Grande Boucle arrancará con una contrarreloj por equipos en Barcelona y dentro del conjunto español existe un objetivo gigantesco alrededor de esa jornada: luchar por el maillot amarillo. Sería un golpe mediático enorme.
Y para saber realmente si tienen opciones competitivas, esta crono del Tour Auvergne Rhône-Alpes funcionará prácticamente como una simulación general.
Romeo será absolutamente fundamental ahí. Es el mejor contrarrelojista del equipo y uno de los corredores más importantes para mantener velocidad y organización en esfuerzos colectivos largos. Su papel puede ser decisivo tanto para el resultado inmediato como para las sensaciones internas del equipo de cara al Tour.
Por eso esta carrera tiene muchísimo más valor del que parece. No solo se juzgarán resultados, también se evaluará el nivel real de preparación de Movistar Team antes de julio. Y Romeo está llamado a ser uno de los grandes referentes de esa evaluación.
Cian Uijtdebroeks y la obligación de empezar a liderar generales
Si Iván Romeo llega con presión competitiva por etapas y contrarreloj, el caso de Cian Uijtdebroeks es todavía más delicado. Porque el belga cargará durante toda la carrera con el peso del fracaso de Movistar Team en la general del Giro de Italia.
El equipo español siempre ha construido parte de su identidad alrededor de las grandes vueltas. Históricamente, pelear clasificaciones generales ha sido una prioridad absoluta dentro de la estructura telefónica. Por eso el mal rendimiento de Enric Mas en Italia dejó una sensación especialmente negativa. Y ahora todas las miradas apuntan hacia Uijtdebroeks.
El belga será el gran líder del equipo tanto en el Tour Auvergne Rhône-Alpes como posteriormente en el Tour de Francia, donde debutará como jefe de filas de Movistar Team. Eso significa una responsabilidad enorme.
Porque ya no se le juzgará únicamente como un joven talento prometedor. A partir de ahora tendrá que empezar a comportarse como un corredor capaz de sostener objetivos importantes en carreras WorldTour.
Y la competencia que encontrará aquí será salvaje.
Paul Seixas llega como favorito principal después de dominar la Itzulia y plantarle cara incluso a Tadej Pogacar esta temporada. Isaac del Toro ha demostrado un nivel espectacular antes de su abandono en el País Vasco. Juan Ayuso quiere recuperar sensaciones tras sus problemas físicos. Joao Almeida vuelve después de meses complicados. Mattias Skjelmose tendrá libertad táctica con Lidl-Trek. Oscar Onley necesita reivindicarse con INEOS. Kevin Vauquelin y Tobias Johannessen también aparecen como amenazas muy serias.
En ese escenario, incluso entrar en el Top 5 será extremadamente complicado. Pero Movistar necesita que Uijtdebroeks empiece precisamente a competir por ese tipo de posiciones. Porque el Tour de Francia será todavía mucho más duro.
A todos esos nombres habrá que añadir a Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard, Remco Evenepoel o Florian Lipowitz, entre otros corredores llamados a dominar la pelea por la clasificación general. Por eso el Tour Auvergne Rhône-Alpes funciona casi como un filtro previo. Si aquí ya cuesta entrar entre los mejores, el salto de exigencia en julio será gigantesco.
La buena noticia para Uijtdebroeks es que, en teoría, ya ha dejado atrás los problemas físicos derivados de la lesión sufrida en febrero durante la Volta a la Comunitat Valenciana. Aquella caída condicionó completamente su primera parte de temporada.
Durante semanas se le vio limitado físicamente, sin capacidad para mantener regularidad competitiva y muy lejos del nivel esperado cuando Movistar apostó fuerte por él como uno de los líderes de futuro del proyecto.
Aun así, dejó algunos resultados interesantes. El octavo puesto en la general de la Volta a Catalunya fue su mejor actuación hasta el momento, además del
quinto lugar conseguido en la Milán-Turín. Resultados correctos, pero insuficientes todavía para un corredor que debe empezar a liderar al equipo en las grandes vueltas.
Ahora ya no debería haber excusas físicas. Llega descansado, recuperado y, en teoría, al cien por cien de sus capacidades. Por eso las expectativas internas son altas.
En Movistar saben perfectamente que no será fácil pelear por el podio contra corredores como Seixas, Del Toro o Ayuso. Pero también tienen claro que Uijtdebroeks necesita empezar a consolidarse entre los mejores. Como mínimo, terminar entre los siete primeros parece casi una obligación competitiva.
No tanto por el resultado concreto, sino por lo que simbolizaría antes del Tour de Francia. Porque si el belga quiere realmente pelear por un Top 10 en la Grande Boucle, primero necesita demostrar aquí que puede competir de tú a tú contra varios de los nombres más importantes del nuevo ciclismo mundial.
Y Movistar Team necesita desesperadamente que eso ocurra.
Cian Uijtdebroeks, estrella de Movistar Team