El rendimiento de
Tim van Dijke en la
E3 Saxo Classic confirmó que
su segundo puesto en la Omloop Nieuwsblad en su carrera de debut en 2026 no fue fruto de la casualidad. El neerlandés protagonizó uno de los momentos más llamativos al lanzar un potente ataque en el Taaienberg, donde únicamente
Mathieu van der Poel fue capaz de seguir su rueda. Para el
Tour de Flandes puede ser una gran baza.
Días después, en el programa
Vive le Vélo, Van Dijke recordó aquella acción con cierta incredulidad. Su ofensiva llegó a unos 70 kilómetros de meta, en uno de los puntos clave de la carrera, y sorprendió incluso al propio corredor: «Fue un momento muy especial, sobre todo al recordarlo».
El ciclista explicó que había preparado bien ese tramo y que decidió anticiparse a los movimientos de otros favoritos. «Estaba bien posicionado y había invertido mucho en él. Stuyven apretó muy fuerte, pero pensé: «Mejor lo supero ahora, si no, me atacarán por detrás»».
El momento más impactante llegó al mirar hacia atrás tras su aceleración. «Cuando miré hacia atrás, solo quedaba Mathieu y pensé: "¡Guau, ¿cómo lo hiciste?!"». Un reconocimiento implícito al nivel del campeón neerlandés, que no solo aguantó el ataque, sino que más adelante terminaría marcando diferencias.
El precio del esfuerzo
Apenas unos kilómetros después, en el Boigneberg, Van Dijke pagó el desgaste. Fue entonces cuando Van der Poel lanzó su ofensiva definitiva, dejando atrás a su compatriota. El propio Van Dijke lo asumió con naturalidad: «Así es», dijo entre risas.
Posteriormente, ambos comentaron ese momento, lo que dejó otra reflexión interesante por parte del líder de Alpecin-Premier Tech. «Después de la etapa de Flandes, le pregunté por qué había atacado. Me respondió: «Cuanto más fuerte subes el Taaienberg, más cerca está de ti»».
El neerlandés sacó conclusiones claras de cara al futuro: «De ahora en adelante, necesito saber que si rodamos en un grupo donde nadie nos sigue, Mathieu atacará. En ese caso, me convendría saltarme dos curvas. Pero también hay una diferencia en resistencia, nivel y entrenamiento».
Estrategia e instinto
En ese mismo grupo perseguidor también se encontraba Edward Planckaert, lo que generó dudas sobre posibles alianzas momentáneas. Van Dijke admitió que contempló esa posibilidad: «Así lo tenía en mente. Y pensé (en el Boigneberg): "¡Ahí va, no!"».
Desde el coche del equipo, Sven Vanthourenhout también analizó la jugada, destacando el carácter imprevisible de Van der Poel: «Sabemos que Mathieu suele correr guiándose por su instinto o intuición. Eso no nos sirve de mucho en ese momento, pero sucedió».
La anécdota de los gemelos
Más allá de la competición, la presencia de los hermanos Van Dijke sigue dejando escenas curiosas en el pelotón. Tim comparte equipo con su gemelo Mick van Dijke en el Red Bull - BORA, y ambos protagonizaron una divertida situación en la Kuurne-Bruselas-Kuurne.
El presentador Karl Vannieuwkerke intentó entrevistar a Tim antes de la salida, pero este le remitió a su hermano. «Es complicado, ¿verdad, chicos?», bromeó el periodista. «Tengo que hacerle una pregunta a Tim», dijo, sin darse cuenta de la confusión. Cuando comprendió la situación, solo pudo reaccionar: «Me estás tomando el pelo». Los hermanos, entre risas, disfrutaron del momento.
Red Bull - BORA - hansgrohe