Maxim van Gils firmó un 2025 complicado y 2026 comenzó aún peor. A día de hoy, el corredor de
Red Bull - BORA - hansgrohe apenas suma dos días de competición al llegar a mayo y, en el mejor de los casos, volverá a correr en junio. Aun así, confía en llegar al Tour de France junto al bloque alemán, Remco Evenepoel y Florian Lipowitz.
“Las cosas van bien. Vuelvo a salir en carretera desde finales de marzo. Pero aún tengo mucho que recuperar. Estuve cinco semanas sin tocar la bici; es como volver a empezar en noviembre”, explicó van Gils a Het Nieuwsblad. Fue volver a la casilla de salida para el belga tras dos días muy positivos en Mallorca, donde ayudó al equipo a ganar el Trofeo Ses Salines TTT y luego terminó tercero en el Trofeo Andratx.
Sin embargo, en la
Clásica Jaén Paraíso Interior, mientras esprintaba con Tom Pidcock y Jan Christen por la segunda plaza, el suizo cerró el hueco y van Gils se estrelló contra las vallas. Sufrió una fractura de pelvis que le obligó a pasar un tiempo considerable en silla de ruedas y a reaprender a caminar.
Volvió a la bicicleta en marzo, pero partía desde cero, lo que implica meses de preparación para volver a ser competitivo. “El momento más duro, en realidad, llegó cuando me subí otra vez a la bici. Porque entonces me di cuenta del trabajo que aún me quedaba”, admite.
En la actualidad, ya puede subir la intensidad hasta un nivel moderado, aunque todavía insuficiente para sus exigencias. “Si entreno más de cuatro horas ahora, acabo destrozado. Pero va mejorando paso a paso. La pelvis ya no me molesta. Solo el hombro me duele un poco cuando pedaleo mucho rato”, comparte.
¿Regreso junto a Remco Evenepoel?
El dolor de hombro y la falta de forma le dejan una tarea ardua para recuperar su mejor nivel. “El plan es unirme a la concentración del equipo en Sierra Nevada a principios de mayo (donde deberían estar Evenepoel y Lipowitz, ndlr). Pero para poder aguantar allí, aún me faltan unos cuantos pasos. Veremos cómo evoluciona. Por suerte, todavía queda margen.”
Ha perdido las clásicas de primavera, donde debía tener opciones de liderazgo y de buscar resultados propios, pero asegura que mantiene la vista en el objetivo mayor. “Tenía la sensación de no avanzar, cuando estoy acostumbrado a ir volando en esta época del año. Las semanas anteriores, en realidad, pasaron rapidísimo, en mi opinión. No me aburrí ni un segundo.”
Inicialmente estaba previsto que corriera la
Vuelta a Suiza, pero los planes podrían cambiar en función de su estado físico. Van Gils era uno de los pocos nombres señalados a inicio de año para disputar el Tour de France junto a los dos jefes de fila para la general.
Ahora podría unirse a ellos también en el Tour Auverge - Rhône Alpes. “Aún tenemos que decidirlo, pero espero estar en el Dauphiné en junio.”