La temporada de
Maxim Van Gils ha dado un giro radical y negativo. El corredor belga estará varios meses de baja después de que su equipo,
Red Bull-BORA-hansgrohe, confirmara de manera oficial que sufre una fractura de pelvis. La noticia, comunicada por la propia estructura alemana tras las pruebas médicas pertinentes, supone un golpe durísimo tanto para el ciclista como para la planificación deportiva del conjunto.
La lesión se produjo en la Clásica Jaén Paraíso Interior 2026, en un final que terminó marcado por la polémica. Van Gils disputaba la volata por la segunda posición cuando
Jan Christen cambió su trayectoria en plena aceleración, cruzándose en su línea cuando el belga ya estaba lanzado. Sin espacio para rectificar ni margen de reacción, el corredor de
Red Bull-BORA-hansgrohe se vio obligado a frenar bruscamente y acabó impactando con violencia contra el asfalto. El suizo fue sancionado perdiendo su tercera plaza en meta.
La caída fue inmediata y las imágenes dejaron claro que el golpe había sido serio. Tras ser atendido y sometido a exámenes médicos, se confirmó la fractura de pelvis. Posteriormente, el equipo hizo público el diagnóstico y asumió que el periodo de recuperación será largo, descartando su presencia en las próximas citas del calendario.
El contratiempo llega en un momento especialmente delicado, porque el inicio de temporada invitaba al optimismo.
Van Gils había arrancado el año con victoria en la contrarreloj por equipos en Mallorca, mostrando solidez dentro del bloque, y pocos días más tarde consiguió la tercera posición en la Trofeo Andratx, prueba en la que se impuso su compañero Remco Evenepoel. Esos resultados reforzaban su papel dentro de la estructura y apuntaban a una primavera con protagonismo.
El plan pasaba por convertirle en una pieza importante en las clásicas de las Ardenas, trabajando junto a Evenepoel en un calendario diseñado para que ambos compartieran liderazgo según el terreno. Además, la posibilidad de formar parte del bloque para el Tour estaba sobre la mesa dentro de la planificación inicial del curso.
Jan Christen empujó contra las vallas a Van Gils provocando su caída
Dura fractura de pelvis
Todo ese escenario queda ahora en suspenso. La fractura de pelvis implica un proceso de recuperación exigente, con semanas de reposo y una reincorporación progresiva que condicionará por completo su calendario. La primavera queda descartada y el foco se centra exclusivamente en la rehabilitación.
Después de un 2024 ya marcado por problemas físicos y enfermedades en su estreno con la estructura alemana, Van Gils vuelve a enfrentarse a un largo parón. En cuestión de segundos, una maniobra en la volata cambió el rumbo de su temporada y le obliga a afrontar otra etapa complicada en su trayectoria profesional.