Tadej Pogacar ya se encuentra en tierras belgas, listo para afrontar uno de los desafíos más importantes de la temporada: el
Tour de Flandes, que se disputará este próximo domingo 5 de abril.
El genio esloveno llega con la ambición de conseguir su tercer triunfo en la “Ronde”, un logro que le permitiría igualar a leyendas de la prueba como Achiel Buysse, Fiorenzo Magni, Eric Leman, Johan Museeuw,
Tom Boonen, Fabian Cancellara y
Mathieu van der Poel. Se moja sobre la presencia de
Remco Evenepoel en la prueba.
En una entrevista concedida a
Vive le Vélo de Sporza cómo se siente a pocos días de la prueba: “No puedo esperar para empezar el domingo. Desde el aeropuerto ya sentí el entusiasmo de los fans. Había gente esperando por autógrafos y fotos. De repente sientes que estás de nuevo en el país de la carrera”. La emoción y la conexión con el público belga parecen haber recargado al esloveno de energía, recordándole que se encuentra en una de las citas más emblemáticas del calendario ciclista.
Recordando sus primeras experiencias en la clásica flamenca, Pogacar destacó la intensidad del ambiente: “Fue realmente increíble la cantidad de ambiente que había en el recorrido y cuánta gente va a todas esas subidas”. La pasión de los espectadores y la exigencia del terreno son factores que motivan al esloveno, quien sabe que cada kilómetro en Flandes exige concentración, fuerza y estrategia. Además, estas vivencias han servido para consolidar su relación con los aficionados y reforzar su reputación como uno de los grandes de su generación.
En cuanto a su preparación, Pogacar se mostró confiado y sereno: “Creo y espero que estoy listo. He tenido buenos entrenamientos y tras Sanremo me tomé un tiempo de descanso. Mi caída allí? Fue un accidente fuerte, pero no tuve heridas profundas. Así que no me afectaron por mucho tiempo”. El ciclista deja claro que la recuperación fue rápida y que su estado físico le permitirá afrontar con garantías las exigentes carreteras de Flandes. Su disciplina y control sobre la preparación son reflejo de su experiencia y de su mentalidad ganadora.
Además de centrarse en sí mismo, Pogacar no pierde de vista a su equipo y a los compañeros que lo rodean. Sobre Florian Vermeersch, su fiel escudero, destacó: “Fueron carreras muy interesantes. Florian lo hizo genial. Siempre me aseguraba de volver antes de casa de entrenar para poder verlas, o rebobinaba la carrera para verla después”. El vínculo entre ambos es claro, con bromas que fortalecen la relación: “¿Qué le envié? 'Why don't you win?' (¿Por qué no ganas?), le dije bromeando a mi compañero de equipo”.
Pogacar aclara que Vermeersch siempre le responde con positividad: “No, él siempre me felicita y me envía comentarios positivos. Por ahora es un compañero de equipo genial”. Este tipo de camaradería es clave en carreras largas y tácticamente complejas, donde el apoyo mutuo puede marcar la diferencia.
La sorpresa de Remco Evenepoel
En cuanto a la competencia, Pogacar reconoce que la presencia de rivales como Remco Evenepoel añade un plus de motivación y desafío: “Me sorprendió un poco la participación de Evenepoel, pero al mismo tiempo no. Hace un tiempo ya había escuchado rumores. Lo anunció el 1 de abril, así que quizá era una broma. No, es bueno verlo en la salida el domingo”. La rivalidad con otros grandes del pelotón alimenta su deseo de brillar y le recuerda que cada victoria en Flandes tiene un valor especial.
Remco Evenepoel estará en el Tour de Flandes 2026
Pogacar concluye reflexionando sobre su motivación y objetivos futuros: “Por ahora disfruto del momento. Y todavía hay objetivos que quiero cumplir. Pero sé que la motivación disminuirá en los próximos años. Así que de alguna manera tendremos que encontrar la manera de mantenernos motivados”. Por el momento, su entusiasmo sigue intacto, y su llegada a Bélgica es la antesala de un domingo que promete emociones fuertes y una exhibición de talento sobre los adoquines y muros de Flandes.