De estrella a incógnita: el ciclista de Movistar que más se la juega en el Tour Auvergne Rhône-Alpes

Ciclismo
viernes, 05 junio 2026 en 16:00
Pablo Castrillo, estrella de Movistar Team.
El Tour Auvergne Rhône-Alpes 2026, conocido en español como Tour Auvernia Ródano-Alpes y disputado por primera vez bajo este nombre tras sustituir al histórico Critérium du Dauphiné, volverá a servir como la gran prueba de preparación para el Tour de Francia. En el caso de Movistar Team, la cita tiene una importancia todavía mayor.
Después de un Giro de Italia 2026 muy decepcionante, el conjunto telefónico necesita recuperar sensaciones antes del gran objetivo de julio. Para ello, la escuadra española acudirá con una alineación que mezcla juventud, talento y corredores que todavía tienen muchas cosas que demostrar.
Las dos grandes referencias serán Iván Romeo y Cian Uijtdebroeks, llamados a liderar el proyecto deportivo tanto en esta carrera como posteriormente en el Tour de Francia. Junto a ellos estarán Jefferson Cepeda, Diego Pescador, Raúl García Pierna, Michel Hessmann y Pablo Castrillo.
Y precisamente este último será uno de los nombres más observados durante toda la semana.
Porque si hay un corredor dentro de la plantilla que necesita dar un paso adelante de manera urgente, ese es Castrillo.
El ciclista de Jaca llegó a Movistar Team durante el mercado ciclista de 2024 convertido en uno de los fichajes más ilusionantes del ciclismo español. Su irrupción con Kern Pharma durante la Vuelta a España 2024 había sido espectacular. Ganar dos etapas en una gran vuelta siendo corredor de una estructura modesta le convirtió inmediatamente en uno de los nombres más cotizados del mercado.
Movistar reaccionó rápido. El equipo vio en él un corredor capaz de convertirse en una pieza importante para el futuro y decidió apostar fuerte por su incorporación. La operación fue recibida con entusiasmo tanto por la afición como por gran parte del ciclismo español. Parecía la llegada de uno de esos corredores llamados a convertirse en referentes del proyecto durante muchos años.
Sin embargo, el tiempo ha pasado. Y aunque sus resultados no han sido malos, tampoco han terminado de justificar las enormes expectativas que acompañaron su fichaje.
La realidad es que Pablo Castrillo ya acumula año y medio dentro de Movistar Team y todavía no ha conseguido levantar los brazos ni una sola vez.

Pablo Castrillo, de más a menos

La temporada 2025 arrancó de forma positiva para Castrillo. Su adaptación al WorldTour fue bastante buena y rápidamente empezó a demostrar que podía competir en carreras importantes contra algunos de los mejores corredores del mundo.
Sus resultados así lo reflejan:
CarreraResultado
UAE Tour 20257º en la clasificación general
París-Niza 202511º en la clasificación general
Vuelta a Suiza 20259º en la clasificación general
Especialmente llamativo fue el séptimo puesto conseguido en el UAE Tour 2025, una carrera ganada por Tadej Pogacar y con una participación de enorme nivel. Más tarde llegó el undécimo puesto en la París-Niza y posteriormente el noveno lugar en la clasificación general de la Vuelta a Suiza.
Sobre el papel eran resultados muy respetables. El problema es que no era exactamente eso lo que necesitaba Movistar Team.
Porque Castrillo nunca fue fichado para convertirse en un corredor de clasificaciones generales de una semana. El equipo lo incorporó pensando en un perfil ofensivo, agresivo, capaz de ganar etapas y protagonizar grandes actuaciones individuales. Y ahí es donde empezaron las dudas.
Pablo Castrillo, estrella de Movistar Team.
Pablo Castrillo, estrella de Movistar Team.
Aquellos resultados le permitieron ganarse una plaza en el Tour de Francia 2025, pero durante la carrera francesa no terminó de encontrar el impacto esperado. Se metió en dos fugas, mostró voluntad ofensiva y trató de buscar oportunidades, pero nunca llegó realmente a disputar una victoria de etapa.
Era un comienzo aceptable, aunque insuficiente para un corredor que había llegado acompañado de tanta expectación.

La caída que frenó a Castrillo y Movistar

Paradójicamente, la mejor versión de Pablo Castrillo durante su etapa en Movistar Team llegó después del Tour de Francia. Fue en la Vuelta a España 2025 donde empezó a dar señales de que podía convertirse en el corredor que muchos esperaban.
Primero logró un quinto puesto en la sexta etapa. Más tarde llegó el resultado que realmente hizo crecer la ilusión: la segunda posición en la etapa 10. Por primera vez parecía realmente cerca de la victoria.
La sensación era que el triunfo podía llegar en cualquier momento. Además, hacerlo en la Vuelta a España habría supuesto un enorme salto de confianza para un corredor que seguía buscando consolidarse dentro de la estructura telefónica. Pero entonces apareció la mala suerte.
En la etapa 13 sufrió una dura caída durante un descenso y tuvo que abandonar la carrera. Aquello puso fin de forma abrupta a una temporada que dejaba algunas señales positivas, aunque también una conclusión evidente: seguía faltando el resultado diferencial que justificara todo el ruido generado alrededor de su fichaje.

Un 2026 más complicado para Castrillo

Si el primer año dejó dudas, el segundo tampoco ha permitido despejarlas. De hecho, probablemente haya resultado incluso más frustrante.
La temporada comenzó con una situación inesperada para Castrillo. La lesión de Enric Mas obligó a Movistar Team a reorganizar sus planes y el aragonés tuvo que asumir responsabilidades importantes en el UAE Tour. Era una oportunidad perfecta para reivindicarse. Pero las piernas no respondieron como en 2025.
No consiguió resultados destacados y la carrera terminó pasando prácticamente desapercibida para él. Posteriormente llegó la París-Niza, y nuevamente apareció la mala fortuna. Una caída en la cuarta etapa le obligó a abandonar la competición antes de poder mostrar nada relevante.
Durante varias semanas desapareció de los focos hasta regresar en el Tour de Romandía 2026, que sigue siendo su última carrera disputada hasta la fecha. Allí dejó, probablemente, su mejor actuación de toda la temporada. Terminó tercero en la cuarta etapa, una jornada ganada por Tadej Pogacar.
Fue un resultado positivo. Demostró que sigue teniendo calidad para competir delante y que todavía puede aparecer en escenarios de máximo nivel. Pero incluso ese resultado deja una sensación evidente: sigue siendo poco para un corredor que llegó a Movistar Team con la etiqueta de fichaje estrella.
Porque una cosa es tener talento. Y otra muy distinta es transformar ese talento en victorias.

El Tour Auvergne Rhône-Alpes, una oportunidad decisiva

Por todo eso el Tour Auvergne Rhône-Alpes adquiere tanta importancia para Pablo Castrillo. No porque la carrera vaya a definir toda su trayectoria deportiva. Pero sí porque llega en un momento en el que necesita convencer de nuevo.
Movistar Team debe decidir muchas cosas de cara al Tour de Francia y el bloque que correrá esta semana en Francia tiene muchas posibilidades de parecerse muchísimo al que estará presente en la Grand Départ de Barcelona.
Eso significa que cada actuación cuenta. Cada fuga. Cada movimiento ofensivo. Cada jornada en la que consiga hacerse visible. Castrillo no tiene la obligación de pelear la clasificación general, teniendo a Cian Uijtdebroeks. Sería una exigencia irreal teniendo en cuenta el rol que desempeñará dentro del equipo. Pero sí tiene la obligación de aparecer constantemente en carrera.
Debe volver a ser ese corredor agresivo que llamó la atención de todo el ciclismo español durante la Vuelta a España 2024. Debe intentar filtrarse en escapadas. Debe aprovechar etapas abiertas. Debe transmitir la sensación de que puede convertirse en una amenaza real para cualquier fuga que llegue con opciones de éxito.
Y, sobre todo, debe convencer de que merece una plaza importante dentro de los planes del equipo para el Tour de Francia. Porque la competencia será enorme. Y porque Movistar necesita desesperadamente corredores capaces de buscar victorias de etapa.
El Giro de Italia 2026 dejó una sensación muy negativa precisamente por eso. El equipo terminó la carrera sin resultados que permitieran cambiar la narrativa de la temporada. Recuperar al mejor Pablo Castrillo supondría una solución parcial a ese problema. No sería suficiente para transformar por completo el año del equipo, pero sí sería una noticia enorme.
Porque significaría recuperar a un corredor que todavía tiene 25 años, que ya ha demostrado capacidad para ganar en una gran vuelta y que sigue teniendo margen para convertirse en una pieza importante del proyecto.
El Tour Auvergne Rhône-Alpes no decidirá su carrera. Pero sí puede convertirse en el primer paso para que, por fin, empiece a parecerse al ciclista que Movistar Team creyó fichar hace año y medio.
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