El
Giro de Italia 2026
ha estado marcado en gran medida por caídas hasta ahora, sobre todo en las etapas al esprint que han afectado a muchos velocistas. Entre las voces críticas está
Patrick Lefevere.
El ex "capo" de Soudal Quick-Step ha señalado la repetición de errores y la incapacidad de los organizadores del Giro para atajar los problemas.
“Ya lo he gritado unas cuantas veces durante este Giro: nunca aprenderéis. La negligencia italiana es intemporal”, escribió Lefevere en su columna semanal en
Het Nieuwsblad. En una carrera de 21 días, los incidentes importantes son en cierta medida inevitables, aunque cada uno llega en circunstancias distintas.
En la etapa 1, un gran montón dentro del último kilómetro privó a muchos sprinters de su oportunidad y provocó los abandonos de Kaden Groves y Matteo Moschetti. El esprint estaba vallado con barreras convencionales cuyo zócalo presentaba “patas” metálicas, un sistema cada vez menos usado en muchas carreras por haber originado caídas graves en el pasado y por no proteger a los ciclistas que impactan contra ellas.
Falta de acción por parte del Giro de Italia
El trabajo de SafeR, en opinión de Lefevere, tampoco ayuda: “Hoy, un comité más se asegura de que no ocurra nada. El resultado está a la vista de todos cada día en el Giro.”
En la etapa 2, una caída masiva camino del primer día quebrado de la carrera no se debió a decisiones de los organizadores, sino a las altas velocidades y a la tensión por la colocación, aunque muchos también señalan que la elección de neumáticos del UAE tuvo parte de culpa. Aun así, el incidente se ha convertido en un punto central del Giro.
Sin embargo, en la etapa 6 hacia Napoli, las caídas volvieron al primer plano. El pronóstico anunciaba lluvia, pero no hubo neutralización para el “nuevo” final en Napoli decidido este año por los organizadores, que abandonaron la llegada tradicional en el paseo marítimo para llevar a los corredores a una de las plazas céntricas de la ciudad.
El último kilómetro incluía un tramo adoquinado y un giro de 180 grados sobre adoquín mojado, lo que inevitablemente desembocó en una caída. Ciclistas como Tobias Lund Andresen, Dylan Groenewegen y Jonathan Milan se quedaron sin opción de pelear por una victoria importante; incluso el maglia ciclamino Paul Magnier solo pudo remontar hasta la tercera plaza. En redes sociales, la crítica fue intensa, con una amplia mayoría señalando una caída que “todo el mundo veía venir”.
Con el mal tiempo aún condicionando la Corsa Rosa, persiste el temor a que en las próximas semanas se produzcan caídas de mayor envergadura.
Un ensangrentado y embarrado Adam Yates cruza la línea tras caerse en la etapa 2 del Giro de Italia 2026