El
Giro de Italia 2026 ha completado su tríptico en tierras búlgaras con una clarísima hegemonía en las llegadas masivas:
Paul Magnier. El joven talento francés logró imponerse por segunda vez consecutiva a un
Jonathan Milan, que se quedó con la miel en los labios al ver la foto-finish.
El italiano de
Lidl-Trek partía como el gran favorito para los embalajes. En la tercera etapa con final en Sofía, se vio superado en un agónico esprint marcado por los adoquines de los últimos 100 metros.
Tras un primer día en Burgas donde la falta de coordinación con su tren de lanzamiento le obligó a realizar un esfuerzo extra, en esta ocasión la estructura estadounidense funcionó con precisión, dejando a su líder en la posición deseada.
Sin embargo, el rápido ciclista lanzó su apuesta demasiado pronto, una decisión táctica que
permitió a Magnier remontar y arrebatarle la victoria en el último suspiro.
Pese a la frustración de encadenar dos segundos puestos, el último maillot verde del Tour de Francia mantiene una actitud positiva sobre su rendimiento en este arranque de la Corsa Rosa.
Milan reconoció ante los micrófonos de la televisión italiana que su estrategia en el giro final no fue la más acertada al calcular las distancias respecto a la meta. "
Creo que hemos mejorado respecto a los últimos días; rodamos bien como equipo en la final y mantuvimos nuestras posiciones en los últimos kilómetros. Hicimos lo que queríamos hacer, aunque el resultado no fuera el que deseábamos", explicó el velocista.
A pesar de su experiencia, aún no lee bien los finales
A sus 25 años, admitió haber pecado de impaciente: "Tal vez salí demasiado pronto antes de la curva. Pensé que la corona de la última curva estaba un poco más cerca de la meta. Pensé que necesitaba alcanzar la velocidad adecuada allí para tomar la sección de adoquines desde el frente y luego no ser superado. Pero no funcionó de esa manera".
Lejos de hundirse por la falta de triunfos antes de llegar a suelo italiano, el corredor de Lidl-Trek confía plenamente en su progresión mental y física para las próximas jornadas.
Tras el día de descanso y traslado hacia el sur de Italia este lunes, el pelotón retomará la actividad ya en Italia, donde Milan espera recuperar olfato, el mismo que le ha dado cuatro etapas y dos clasificaciones por puntos en sus participaciones previas.
"No sé qué decir, pero desde un punto de vista psicológico, no es que esté desmoralizado por estos resultados, todo lo contrario", afirmó con rotundidad tras la ceremonia de podio en Sofía.
El italiano mira al futuro con optimismo, sintiendo que sus piernas responden cada vez mejor: "Poco a poco buscaré recuperarme e intentaré ganar y disfrutar. Empiezo a sentirme un poco mejor día tras día. Quizás en los dos primeros días todavía estaba intentando abrir gas un poco. Pero para que quede claro, eso no es una excusa, es simplemente cómo me sentí".