Thymen Arensman cerró el
Giro de Italia 2026 con el mejor resultado de su trayectoria en una gran vuelta. El corredor neerlandés terminó cuarto en la clasificación general después de tres semanas de gran regularidad, mejorando los dos sextos puestos que había conseguido anteriormente en la carrera italiana.
El ciclista de
Netcompany INEOS completó una actuación muy sólida de principio a fin y, tras la llegada final en Roma, hizo balance de una edición en la que volvió a confirmar su progresión entre los mejores escaladores del pelotón, 4º en la
clasificación general.
En la zona mixta de la capital italiana, Arensman se mostró satisfecho pese a haber perdido el tercer puesto de la general durante las dos últimas jornadas. Entre los momentos más destacados de su carrera señaló la contrarreloj de la décima etapa junto a
Filippo Ganna, una actuación que calificó como un motivo de orgullo para el equipo.
Al analizar su rendimiento, el neerlandés destacó especialmente la regularidad mostrada durante las tres semanas de competición. “Estoy muy contento de haber podido mantener un nivel tan alto durante todo el Giro. Apenas tuve días malos y cuando era importante estar delante, estuve ahí. Cada jornada di todo lo que tenía”, explicó.
Un cambio respecto a años anteriores
Arensman reconoció que en otras grandes vueltas había sido habitual verle ceder tiempo en la primera semana para crecer posteriormente en la tercera. En esta ocasión, sin embargo, la situación fue muy diferente.
Tras superar sin contratiempos las dos primeras semanas, llegó a la fase decisiva ocupando la tercera posición de la general, algo que considera una muestra clara de su evolución como corredor.
“Estoy muy orgulloso del progreso que he conseguido”, afirmó.
Aunque terminó fuera del podio, Arensman dejó claro que no siente decepción por el resultado final. En las últimas etapas de montaña, Jai Hindley se mostró ligeramente superior y acabó arrebatándole la tercera plaza.
Lejos de lamentarse, el neerlandés prefirió quedarse con las sensaciones positivas.
“Poco a poco todo encaja cada vez mejor y poder demostrarlo en una carrera como esta es fantástico. Estoy muy satisfecho”, señaló.
Durante toda la carrera transmitió una imagen de serenidad que también mantuvo fuera de las cámaras. Según explicó, la exigencia de luchar por la clasificación general obliga a permanecer concentrado cada día.
“Son 21 días al máximo nivel. Evidentemente hay jornadas en las que te encuentras mejor que en otras, pero realmente no tuve momentos especialmente malos. Cuando necesitaba responder, el cuerpo lo hizo bastante bien y eso me permitió rendir a un nivel alto”.
El corredor de 26 años también destacó todo lo aprendido en los últimos años para gestionar una gran vuelta. Aspectos como la alimentación y otros detalles de la preparación han contribuido a dar un paso adelante.
“He aprendido mucho y he intentado aplicarlo todo. Aun así, mantener este nivel durante tres semanas sigue siendo muy complicado”, reconoció.
Thymen Arensman peleó por el podio del Giro durante tres semanas, pero casi no escuchamos su voz
El podio, un objetivo cada vez más cercano
Después de pasar buena parte del Giro ocupando posiciones de podio, Arensman considera que ese objetivo está cada vez más cerca.
“Estuve mucho tiempo entre los tres primeros. Siempre intento dar lo mejor de mí y hay muchas cosas que no puedes controlar. Si algún día algunas circunstancias salen un poco mejor, entonces puede llegar”.
Su cuarto puesto en Roma supone además el cuarto Top-10 de su carrera en una gran vuelta, una muestra más de la consistencia que está alcanzando en este tipo de carreras.
Eso sí, los sacrificios para aspirar a la clasificación general también tienen su precio. Entre risas, Arensman puso un ejemplo muy gráfico: “Si tus compañeros están comiendo Nutella, un corredor que lucha por la general no puede hacerlo. ¡Pero la semana que viene ya recuperaré el tiempo perdido!”, bromeó.