El primer ataque de
Jonas Vingegaard en el
Giro de Italia 2026 no fue solo una demostración de fuerza. Tras otra jornada marcada por caídas en Bulgaria, el líder del Visma explicó que su movimiento en la última subida buscaba mantenerle alejado del peligro antes del técnico descenso hacia Veliko Tarnovo.
Vingegaard aceleró cerca de la cima del Monasterio de Lyaskovets, partiendo el reducido grupo delantero después de que una caída masiva hubiera obligado a neutralizar temporalmente la etapa. Giulio Pellizzari y Lennert Van Eetvelt lograron enlazar por la cumbre y, durante unos kilómetros, el trío pareció en condiciones de disputarse la victoria.
Finalmente fueron cazados dentro del último kilómetro, con Thomas Silva imponiéndose con el XDS Astana. Victoria que sirve para que se vista de Maglia Rosa. Aun así, el cambio de ritmo de Vingegaard fue uno de los puntos de inflexión del día, especialmente por lo temprano que llega en una ronda de tres semanas.
En una actualización publicada por Visma - Lease a Bike tras la etapa, Vingegaard explicó que la maniobra estuvo condicionada por un final peligroso. “La idea era reducir el grupo de forma significativa para evitar los peligros en el kilómetro final”, dijo. “Hoy me sentí bien y me habría gustado esprintar por la victoria, pero era mucho más importante llegar a meta sin incidentes.”
Visma confirma que el ataque en la última subida estaba planificado
El ataque llegó tras una fase muy dura de la etapa, con varias caídas sobre asfalto mojado antes de la subida final. El accidente dejó a varios equipos con daños, con UAE Team Emirates - XRG especialmente castigado y con Santiago Buitrago obligado a abandonar.
Visma tampoco salió indemne.
Wilco Kelderman y Tim Rex se vieron involucrados en la montonera, aunque Vingegaard evitó la caída y pudo reconcentrarse con rapidez antes de encarar la carretera hacia el monasterio.
El director deportivo
Marc Reef confirmó que el ataque formaba parte del plan del equipo, y no una reacción espontánea una vez rota la carrera. “Jonas pudo cambiar el chip rápidamente tras la caída”, dijo Reef. “Demuestra que está en una forma excelente. El plan era atacar en la última subida, pero, por supuesto, siempre hay que ver cómo responden las piernas. Es bueno comprobar lo fuerte que está Jonas.”
Ese detalle otorga un significado extra al movimiento. La segunda etapa no terminaba en alto ni era un día llamado a decidir el Giro, pero Visma vio en la última ascensión la oportunidad de reducir el grupo, poner la carrera a prueba y mantener a Vingegaard a salvo de los riesgos de un pelotón numeroso sobre mojado.
Preocupación por Kelderman tras la caída múltiple
La valoración de Reef tras la etapa
fue más prudente con respecto a Kelderman, cuyo estado seguía sin aclararse cuando el equipo emitió su parte. “No había nada que pudiéramos hacer con la caída”, dijo Reef. “La curva estaba resbaladiza y el ritmo en el pelotón era alto. Cuando se caen delante de ti, no hay forma de esquivarlo. Por el momento, aún no sabemos cómo está Wilco.”
El final dejó sensaciones encontradas en Visma. Vingegaard mostró piernas y evitó perder tiempo en un día lleno de riesgos, pero el equipo debía esperar noticias sobre Kelderman tras otro golpe fuerte en el fin de semana inaugural.
Para Vingegaard, la etapa no trajo la victoria ni la Maglia Rosa, pero sí envía un mensaje temprano. Su Giro ya está en marcha, su equipo está dispuesto a moverse antes de la alta montaña, y su primer ataque llegó con la doble intención de marcharse y protegerse.