Kaden Groves regresará a la competición en el
Giro de Italia poniendo fin a una primavera trastocada que ha mantenido fuera de juego a uno de los velocistas más versátiles del pelotón desde comienzos de marzo.
El australiano no compite desde la Kuurne a primeros de marzo, donde se vio obligado a abandonar, y unos problemas de rodilla le apartaron posteriormente de la competición durante las semanas siguientes.
Esa ausencia ha dejado a Groves en gran medida fuera del relato velocista del inicio de temporada, pero el momento de su reaparición le devuelve al primer plano antes de la primera Gran Vuelta del año.
Según su equipo, el corredor de Alpecin-Premier Tech ha estado preparando su regreso en altitud en las últimas semanas, señal de una construcción clara hacia el Giro y no de una vuelta precipitada.
Un finalizador contrastado en el Giro vuelve con un objetivo claro
Groves llega al Giro con un historial que pesa. Ya ha ganado dos etapas en la carrera, incluida una en la edición del año pasado, lo que subraya su capacidad para rendir a lo largo de tres semanas y no solo en oportunidades aisladas.
Ese perfil es clave. Groves no es un sprinter puro de llanura dependiente de un lanzamiento perfecto. Su fortaleza está en superar jornadas más selectivas y aprovechar llegadas con pelotón reducido o finales caóticos, tan frecuentes en el Giro.
Sus participaciones anteriores han reforzado ese patrón, con victorias logradas en escenarios donde el posicionamiento, la resistencia y el olfato de carrera importaron tanto como la velocidad punta.
Un reinicio tras un arranque discreto de 2026
El Giro pasa a ser, de facto, el punto de partida de la temporada 2026 de Groves. Mientras muchos rivales al sprint ya han cogido ritmo con victorias en los primeros meses, la campaña del australiano se ha definido por la recuperación y la preparación.
Eso crea una dinámica distinta. Llega sin resultados, pero no sin expectativas. Sus éxitos previos en Grandes Vueltas, con triunfos de etapa en varias ediciones, garantizan que se le considere un aspirante real cuando la carrera se abra para los velocistas.
Dentro de Alpecin-Premier Tech, su regreso añade otra dimensión a las opciones del equipo. Groves ha demostrado que puede ejercer como finalizador y encajar en una estrategia más amplia, sobre todo en etapas donde se rompe el guion del sprint tradicional.
De vuelta al foco en la primera Gran Vuelta de la temporada
Para Groves, el Giro es más que un retorno. Es la oportunidad de revalidar su sitio entre los mejores velocistas tras un paréntesis forzado y de retomar la línea mostrada en las últimas temporadas.
Con una capacidad probada para ganar etapas en Italia y una preparación construida en torno a esta vuelta, la expectativa será clara. Cuando lleguen las oportunidades, Groves estará listo para aprovecharlas.