Enric Mas siempre tuvo en el horizonte el
Giro de Italia pero la exigencias del equipo y, en los últimos años, suyas por no querer bajarse del barco del Tour de Francia, le hicieron no incluir en su calendario la ronda transalpina.
El escalador mallorquín quiso cumplir con las expectativas que le pusieron desde su debut en el World Tour. Pesaron muchos esas
palabras de Alberto Contador en las que le cedía su cetro como "heredero".
Con perfil más bajo, fruto del paso de los años, caídas y alguna que otra derrota, Mas eligió por fin incluir la "Corsa Rosa" en su calendario. Una prueba dura, de grandes kilometrajes y con mucha montaña. Hábitat natural del telefónico.
"Tenemos varios día de más de 200 kilómetros y durante las tres semanas suman un desgaste brutal",
declaraba a Josué Elena en el programa TDPedales de RTVE.Ilusión renovada en su primer Giro
A sus 31 años afronta con gran expectación su viaje a Bulgaria, país que celebrará la "Grande Partenza" esta temporada. "Voy con muchísimas ganas al Giro es una carrera totalmente nueva para mÍ".
En su décima temporada como profesional, y tras la persistencia de la dirección de
Movistar Team, Enric Mas cambió sus históricos planes: doblar Tour y Vuelta, donde siempre se le exigió más de lo que podía pero propuso menos de lo que debía.
"Unzué me lo propuso en 2020, quizá debí haber ido antes". Nada más cambiar de aires, cuando llegó procedente de Quick-Step (hoy Soudal), el director general de los navarros quiso verle por las carreteras italianas.
Abarca ahora tiene que canalizar la motivación de Enric con apoyo -siempre lo ha tenido- e idea sobre el asfalto. "Desde joven me gusta correr en Italia, tengo un feeling especial que no sé explicar. La afición italiana lo vive de una manera que me encanta".
La idea se gestó durante el pasado verano, tra ausentarse por una operación de la ronda española. "Cuando hablé con Eusebio por primera vez sobre La Vuelta España, mi idea era ir al Giro".
"Podio y una etapa del Giro"
"Me gustaría estar en el podio y pelear una etapa del Giro", así lanzaba su declaración de intenciones Enric Mas. Al ciclista mallorquín se le abre un amplio abanico de opciones en Italia.
La estrategia de Movistar debe pasar controlar y proponer en las jornadas montañosas, una idea continuista en la línea de lo vivido en el pasado Tour de Romandía donde lograron una séptima plaza con Jefferson Cepeda.
El ecuatoriano logró tal empresa aguantando en los finales de etapa y proponiendo ruptura con el paquete de favoritos. Bien es cierto que estuvo lejísimos de Tadej Pogacar, pero su prestación ofensiva sirvió para cerrar por encima de otros nombres, a priori, superiores como Lorenzo Fortunato, Sergio Higuita, Primoz Roglic, Antonio Tiberi o Valentin Paret-Peintre.
¿Cómo poner el plan en marcha?
Para un fondista como el de Artà, las jornadas de mayor desgaste y puertos encadenados suponen una buena oportunidad. La 19ª etapa, posiblemente la reina, destaca como el terreno idóneo para sus capacidades en los emblemáticos Dolomitas.
La presencia de colosos como el Passo Giau y el Falzarego, puede beneficiar su capacidad en esfuerzos prolongados.
Por otro lado la 20ª jornada de competición hacia Piancavallo también será un duro examen para los corredores más diésel. Con casi 200 kilómetros y una doble ascensión final de carácter constante, el balear tendrá que exprimir su motor frente Arensman, Bernal, Yates, Gall o Vingengaard, máximo favorito al trofeo "Senza Fine".
En las citas más explosivas de la segunda semana, el corredor español tiene que jugar a minimizar daños ante perfiles más reactivos, esquivando pérdidas de tiempo. Las llegadas a Pila y Cari, caracterizadas por ser cortas pero con pendientes alrededor del 10%, le exigirán mejor gestión de carrera.
El Blockhaus supondrá el primer test serio de fondo en la 7ª etapa con más de 240 kilómetros en la alta montaña, ahí será cuando pueda medirse fuerzas por primera vez con sus contendientes por la general.
Si hablamos de minimizar riesgos, la contrarreloj individual de 40 kilómetros para especialistas que se encuentra en el ecuador del Giro de Italia terminará de posicionar a los grandes aspirantes al podio de Roma.
Sin miedos pero con respeto
En 2022, sufrió una durísima caída que no solo le dejó secuelas físicas sino psicológicas. "El miedo a las bajadas está totalmente superado. Cuando vi al pelotón bajar a cerca de 100km/h sentí mucho respeto".
A pesar del caracter serio y perfil bajo del líder de Movistar, ha podido naturalizar y visibilizar el riesgo que existe en el deporte de élite: material y mental.
"Tengo que descansar de ir al Tour, mínimo un año". Y así hará. Por lo menos, sobre el papel, esta temporada acudirá al Giro de Italia para hacer u
n pequeño descanso antes de la Vuelta a Burgos y La Vuelta a España.
Con contrato hasta 2029 con la esctructura de Abarca, Enric Mas quiere retirarse defendiendo los colores que le han hecho un referente en el ciclismo nacional. "Siempre he dicho que me gustaría alargar mi carrera".
Si Cian Uijtdebroeks continua su crecimiento con Movistar Team, el balear sería un gran mentor y último hombre en el Tour de Francia. Esa prueba que le quitó demasiado en su carrera: ambición e instinto. Ambos parecen recuperados antes del arranque del Giro de Italia 2026.