Dylan van Baarle pasó prácticamente desapercibido en la
A Través de Flandes del pasado miércoles, pero Sep Vanmarcke no pierde el sueño por ello. Hablando junto al autobús del equipo tras la carrera, el director deportivo de Soudal-Quick Step fue claro:
el neerlandés estará listo cuando toque, y el
Tour de Flandes es un escenario muy distinto.
Un día que pareció peor de lo que fue
Van Baarle se vio retrasado en la fase inicial de la A Través de Flandes, lo que le obligó a pasar gran parte del día persiguiendo más que compitiendo. Pero su forma de manejar la situación impresionó a Vanmarcke.
“Pasó del segundo al primer pelotón en solitario, fue muy fuerte, pero eso le dejó a contrapié respecto a la acción. Además pinchó, así que las piernas llegaron un poco gastadas”, explicó el director deportivo en declaraciones recogidas por
In de Leiderstrui. Aun así, Van Baarle volvió al grupo delantero y todavía
tuvo fuerzas para contribuir al plan del equipo para el esprinter Paul Magnier.
El objetivo general del miércoles tenía dos patas. “Al mismo tiempo que con Van Baarle, nuestro plan era trabajar para el esprint de Paul Magnier. Está en buena forma, pero esta primavera todavía no termina de salir”, admitió Vanmarcke. El equipo lo dio todo para neutralizar a Wout van Aert antes del esprint, con Dylan van Baarle y Pepijn Reinderink tirando con decisión en cabeza.
“Hicimos todo lo posible, con Dylan (Van Baarle) y Pepijn (Reinderink) rodando de forma fantástica”, señaló. Al final, Dries Van Gestel cerró algunas brechas en el desenlace, pero a costa de gastar al último lanzador de Magnier. “Podíamos haber elegido mantener a Dries con Paul y esprintar por un buen puesto, pero queríamos ir a por la victoria. Usamos a todos, pero por desgracia Paul no logró realmente colocarse.”
Sin preocupaciones de cara al domingo
Para Vanmarcke, la carrera del miércoles supuso, en realidad, una señal de confianza. Lo visto en el Opening Weekend y en la E3 Saxo Classic ya apuntaba en la dirección correcta, y lo que mostró Van Baarle en un día complicado lo reforzó. “Arrancó más tarde, pero pudo regresar al frente y luego marcar el ritmo delante. Está, sin duda, en orden; ya lo vimos en el Opening Weekend y también en la E3”, dijo Vanmarcke.
Dylan van Baarle celebrando su victoria en París-Roubaix en 2022
La clave con Van Baarle siempre ha sido la misma: dale tiempo y kilómetros, y aparecerá. “Simplemente necesita un rato para entrar en calor. Dylan tiene un gran motor y, cuando arranca, puede seguir y no se vacía.” Por suerte, el Tour de Flandes tiene 278 kilómetros, lo que da al neerlandés aproximadamente dos horas extra de calentamiento respecto al miércoles.
Vanmarcke también fue honesto sobre el lugar que ocupa Van Baarle en el tablero del domingo. Pogacar y Van der Poel juegan en su propia liga, y no tiene sentido fingir lo contrario. “Pogacar y Van der Poel están ahí, esa es la realidad. Pero Dylan se sitúa en un amplio grupo justo por debajo de esos dos, un bloque fuerte y con mucha calidad.”
La misión para Van Baarle será estar en el lugar correcto cuando la carrera explote, porque es poco probable que Pogacar espere a la tercera subida al Kwaremont.
“Será cuestión de llamar al gran motor de Dylan”, concluyó Vanmarcke. Jasper Stuyven sigue siendo una bala en la recámara para el equipo, pero todas las señales apuntan a Van Baarle como el hombre alrededor del cual
Soudal Quick-Step construye su plan para el domingo.