El traslado del
Giro de Italia desde Bulgaria hasta el sur de Italia se ha convertido en una auténtica odisea logística para los equipos. Tras las tres primeras etapas disputadas en territorio búlgaro, corredores, auxiliares y vehículos afrontan un complejo recorrido de miles de kilómetros para retomar la carrera en Catanzaro.
En el programa
La Montonera de Eurosport,
Alberto Contador detalló las enormes dificultades que está suponiendo este movimiento para las estructuras del pelotón.
“Ha sido un auténtico desafío para todos los equipos”, explicó el madrileño, que relató cómo muchas formaciones tienen su centro de operaciones en la parte central de Europa y han tenido que recorrer enormes distancias para llegar primero a la salida en Bulgaria.
El equipo
Polti VisitMalta, por ejemplo, tuvo que desplazarse desde Milán hasta Nesebar, sede de la salida del Giro, en un viaje de unos 2.700 kilómetros. Según contó Contador, los auxiliares tuvieron que realizar tres paradas durante el trayecto y modificar la ruta inicialmente prevista para evitar Serbia por cuestiones aduaneras.
Imágenes del Giro de Italia 2026 en Bulgaria
“Han tenido que pasar por Hungría, Rumanía y finalmente llegar a Bulgaria”, señaló el ganador del Giro, describiendo el recorrido de autobuses, furgones y vehículos cargados de material.
Mientras tanto, los corredores realizaron el viaje en avión hasta Sofía antes de desplazarse por carretera hasta Nesebar. Sin embargo, la parte más complicada llegaba tras la tercera etapa.
Contador explicó que gran parte del personal de los equipos salió incluso antes del final de la jornada para ahorrar tiempo en un traslado maratoniano. Desde Bulgaria, los autobuses debían recorrer unos 700 kilómetros hasta el puerto griego de Igumenitsa para embarcar en un ferry rumbo a Calabria.
“En el ferry, junto con el resto de vehículos, van a emplear ocho horas hasta llegar a Calabria”, explicó.
Los ciclistas, por su parte, realizarán un vuelo directo desde Sofía hasta el sur de Italia, en un trayecto de aproximadamente una hora y cuarenta minutos. Una de las novedades de esta edición es que también las bicicletas viajarán en avión para estar disponibles cuanto antes en territorio italiano.
Aun así, el esfuerzo logístico no termina ahí. Una vez desembarcados en Italia, muchos miembros del staff todavía deben afrontar cerca de 500 kilómetros más por carretera hasta Catanzaro, donde se reanudará la carrera tras la jornada de descanso.
El Giro de Italia 2026 comenzó en Bulgaria
"Un desafío logístico"
“Un auténtico desafío logístico, una auténtica paliza para los equipos y sobre todo para el staff”, resumió Contador durante la emisión.
En la misma intervención también participó Óscar Pastrana, responsable de logística del Polti VisitMalta, que confirmó que el equipo cruzó la frontera griega horas antes de embarcar hacia Italia.
“Si todo va bien, mañana estaremos llegando al hotel del equipo para incorporarnos al resto de compañeros”, explicó mientras seguían en ruta.
Pastrana también destacó la dificultad de trasladar todo el material necesario para la competición, especialmente las bicicletas. Cada corredor cuenta con tres monturas, lo que obliga a coordinar el transporte de 24 bicicletas en apenas unas horas para que puedan embarcar en alguno de los vuelos organizados por el Giro.