El fin de semana inaugural del Giro d’Italia dejó una actuación estelar de Lennert van Eetvelt, pero en el otro extremo estuvo el otro líder del equipo,
Arnaud De Lie. Aún convaleciente, el velocista belga sufrió en los puertos de los primeros días de carrera.
“Noté que iba a peor. Creo que nunca me había sentido tan mal”, admitió De Lie tras el final de la etapa 3. Este domingo fue el único corredor descolgado en el Borovec Pass y contó con la ayuda de dos compañeros. Finalmente logró regresar al pelotón, pero en los kilómetros finales no tuvo opciones de disputar la etapa y
cruzó la meta en 47.º lugar. En la etapa 1 quedó fuera de la pelea tras la caída masiva que cortó al pelotón dentro del último kilómetro.
En definitiva, no hubo resultados que mostrar para De Lie en el arranque del Giro. Una lesión de tobillo en enero retrasó su primavera, pero una enfermedad contraída en la Lotto Famenne Ardenne Classic —con estiércol y rodadas de tractor sobre asfalto mojado— explica sus problemas más recientes.
Aunque aún no está plenamente confirmado: “Es una hipótesis, pero no una certeza”, señaló el médico del equipo Gerard Ackerl a
Domestique. “Está claro que contrajeron una gastroenteritis. Recuperarse de eso pasa una factura enorme al organismo”.
Lotto no tiene claro el origen de las dificultades extremas de De Lie
Varios corredores de
Lotto se vieron afectados por aquella carrera, el domingo previo a la Grande Partenza. El equipo belga tuvo que sustituir a Liam Slock por ese motivo, mientras que De Lie tomó la salida, pero lejos de su mejor nivel. La enfermedad sigue lastrándolo. “Es difícil de predecir, porque no conocemos la causa exacta. Así que no sabemos con certeza qué provocó el ataque agudo”.
De Lie ya había insinuado inicialmente que podría competir solo la primera semana del Giro para recuperarse de cara a futuros objetivos; sin embargo, su estado actual pone en duda su continuidad. El equipo espera que el día de descanso de este lunes traiga una mejora en su salud, pero no será sencillo recuperar a tiempo para pelear por una etapa antes de abandonar la carrera.
“Además, cada organismo reacciona de manera diferente. ¿Se recuperará antes Milan [Menten] porque enfermó antes? No podemos saberlo. Solo sabemos que mejorarán”, concluye Ackerl. “La medida más importante que hemos tomado es alojarlos juntos en la misma habitación”.