Enric Mas, líder del Movistar, evalúa su estado físico tras las duras exigencias de los primeros días de la Corsa Rosa, admitiendo el gran desgaste acumulado antes de la siempre nerviosa llegada a Nápoles.
La dureza climatológica ha marcado drásticamente el paso del pelotón, una realidad que no oculta el corredor español al ser cuestionado sobre sus verdaderas sensaciones en el control de firmas. "Cansado. Después del día de ayer, donde pasamos mucho frío y fue una etapa muy exigente, cansado", confiesa con total sinceridad.
Sin embargo, este duro peaje entra dentro de la estricta lógica de una carrera de tres semanas, y Mas mantiene una fuerte mentalidad positiva, apuntando que confía plenamente en que sus principales rivales "incluso lo sufran más" que él, mostrándose muy "motivado".
Esta aproximación progresiva responde a una planificación técnica concreta, totalmente condicionada por una preparación atípica durante la primavera. La estrategia de la estructura telefónica consiste en utilizar estas frenéticas jornadas iniciales para adquirir el necesario ritmo de competición de cara a la alta montaña.
"Me faltan muchos días de competición pre-giro y hemos apostado en llegar así. No había otra, teníamos que confiar que los primeros días fuéramos mejorando y esperemos que poco a poco vaya todo mejor", reflexiona el ciclista balear en declaraciones a Eurosport. Mas asume el exigente tránsito por Nápoles sin ninguna inquietud adicional, desmarcándose del clásico nerviosismo del pelotón. Lejos de dejarse llevar por el pánico a las montoneras, recuerda que el peligro es inherente a este deporte: "En Bulgaria nadie decía nada y hubo una de las peores caídas que yo he visto nunca, tenemos que confiar en nosotros y que no pase nada".
Con la vista puesta un poco más allá de las históricas calles napolitanas, la mente del pelotón internacional proyecta ya la inminente y temida ascensión al Blockhaus, la verdadera primera prueba de fuego absoluta para los grandes aspirantes a la general.
Confía en tener un buen desempeño en el Blockhaus
A pesar de la probada magnitud y dureza de esta enorme montaña de los Abruzos, el jefe de filas español afronta el mayúsculo desafío con una particular mezcla de máximo respeto y cierta inexperiencia sobre ese asfalto, confesando con naturalidad que su conocimiento táctico del puerto se limita puramente a los archivos digitales.
"No lo conozco, solo conozco el vídeo que hay en YouTube, pero bueno, tenemos que estar confiados de que podemos hacer una buena actuación", argumenta con evidente optimismo ante los micrófonos.
La batalla en las temibles rampas del Blockhaus estará, de forma muy previsible, totalmente marcada por los movimientos ofensivos de los grandes favoritos al maillot rosa, una circunstancia que Enric Mas da por completamente segura en su análisis técnico de esta jornada reina.
La presencia de figuras dominantes condicionará de manera drástica el ritmo de ascensión, creando un duro escenario de máxima exigencia para el que afirma estar muy mentalizado.
El escalador español señala de manera directa al gran dominador del pelotón y a su potente formación como los encargados lógicos de dinamitar el grupo.
"Está claro que Jonas y su equipo harán la carrera dura, seguro, desde el principio. Tiene que ser algo también que nos venga a favor más que en contra", concluye un muy combativo Enric Mas.