Egan Bernal ha desvelado la alerta física detrás de su difícil momento en la etapa 4 del
Giro de Italia 2026, admitiendo que su frecuencia cardíaca subió por encima de 190 lpm durante más de 20 minutos antes de verse obligado a limitar daños en el Cozzo Tunno. El colombiano llegó finalmente a la meta en Cosenza sin ceder tiempo frente
a los principales favoritos de la general, pero solo después de que
Ben Turner se descolgara del reducido grupo delantero para ayudarle a cerrar el hueco con su ritmo.
En una jornada ganada por Jhonatan Narvaez, la supervivencia de Bernal tuvo un coste evidente para su compañero británico, que aun así terminó cuarto pese a sacrificar su propia opción de etapa.
En declaraciones a Eurosport.es, Bernal ofreció un relato más revelador de sus apuros que el que había dado inicialmente en inglés. “Fue una sorpresa. Tenía el pulso altísimo”, dijo. “Sentía que me iba a morir”.
El problema de Bernal llegó en el Cozzo Tunno, donde el Movistar Team impuso un ritmo feroz que destrozó el pelotón, distanció a la Maglia Rosa Guillermo Thomas Silva y dejó fuera de juego a varios sprinters y outsiders.
Para Bernal, no se trataba solo de falta de piernas. “Durante más de 20 minutos, mi frecuencia cardíaca estuvo por encima de 190 latidos por minuto”, explicó. “Así que no sé. Ni siquiera tenía dolor en las piernas, era como cuando aceleras un coche a tope y vas con el motor al límite”.
El líder de Netcompany INEOS se vio momentáneamente cortado cerca de la cima, con Turner regresando para ayudarle a perseguir en el descenso y el llano final. Bernal dejó claro que ya iba al límite en ese punto.
“Intenté apretar, hice todo lo que pude pero estaba en el límite y al final me tuve que soltar”, dijo. “Obviamente no es lo ideal, pero sabemos cómo es. Días así, en mi carrera deportiva he tenido muchos. No le doy demasiadas vueltas”.
“Sin él, ya llevaría minutos perdidos”
El papel de Turner se convirtió en uno de los grandes temas del día. El británico había mostrado fuerza suficiente para pelear la victoria desde el grupo reducido, pero cuando Bernal se quedó, primaron las prioridades del equipo.
La persecución funcionó. Bernal regresó al grupo delantero y conservó su puesto en la general, pero Turner se vio obligado a esprintar después de gastar energía valiosa rescatando a su líder. Su cuarto puesto subrayó lo que pudo haber sido, y su reacción tras la etapa reflejó esa tensión. Turner fue respetuoso con la decisión del equipo y celebró que Bernal evitara perder tiempo, pero también admitió que se sintió “una gran decepción” tras correr con piernas para disputar la victoria.
Bernal reconoció la magnitud del sacrificio. “Da un poco de pena porque vimos al final que podía ganar la etapa si no me espera”, dijo. “Al final, el equipo tomó la decisión y solo quiero darle las gracias porque, sin él, ya llevaría minutos perdidos en la general”.
El colombiano también respaldó que Turner tenga su oportunidad más adelante en la carrera. “Esto es trabajo de equipo, y de verdad espero que pueda ganar una etapa en el Giro porque se lo merece”, añadió Bernal.
Para Netcompany INEOS, el balance fue mixto. Bernal evitó una pérdida de tiempo dañina en un día en que la carrera amenazó por momentos con abrirse a su alrededor, mientras Turner mostró una forma que le habría permitido aspirar a ganar por sus propios medios. La incógnita ahora es cómo responderá Bernal cuando el Giro afronte su primer gran test de montaña en el Blockhaus.
Egan Bernal, estrella de INEOS.