Paul Seixas ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad y uno de los máximos aspirantes a las siguientes citas del calendario tras su incontestable triunfo en la Flecha Valona.
El joven francés, enrolado en las filas del Decathlon, hizo historia al proclamarse como el ganador más joven de la clásica belga. A sus 19 años,
fue capaz imponerse con una solvencia pasmosa en las rampas del Muro de Huy.
Seixas no solo dominó el terreno ante corredores de la talla de Mauro Schmid y Ben Tulett, sino que demostró una madurez táctica impropia de sus 19 años, confirmando que su victoria no fue fruto del azar, sino de un motor privilegiado que ya le sitúa en el escalafón más alto del ciclismo mundial.
La prensa francesa y algunos analistas internacionales coinciden en que estamos presenciando el nacimiento de un nuevo fenómeno capaz de tomar el relevo de grandes dominadores actuales.
El triunfo de Seixas generó un terremoto de reacciones, especialmente por la contundencia con la que se desenvolvió en una de las ascensiones más explosivas del calendario.
Tras cruzar la línea de meta, el propio corredor analizó su desempeño destacando su capacidad de resistencia en escenarios de máximo esfuerzo: "Soy fuerte cuando la carrera es dura", sentenció el joven galo, quien parece no tener techo técnico.
La versatilidad mostrada en este inicio de campaña, sumando prestaciones en contrarreloj, finales en alto y ahora en cotas explosivas, ha llevado a expertos como Anders Lund a señalarlo como el gran nombre a seguir de forma inmediata.
El "heredero" Paul Seixas
La mirada está puesta ahora en la
Lieja-Bastoña-Lieja, donde el nivel de exigencia subirá un peldaño más con la presencia de las grandes luminarias del pelotón internacional. La gran incógnita que rodea al mundo del ciclismo es si esta joven promesa podrá plantar cara a los dos grandes colosos:
Remco Evenepoel y, especialmente,
Tadej Pogacar.
El técnico Anders Lund fue tajante al situar al francés al mismo nivel que los dos astros: "Está ahí arriba, donde están los grandes, y lo subraya con una línea gruesa. Es decir, está en el estante superior con Remco Evenepoel y Tadej Pogacar".
Aunque el último enfrentamiento directo entre Seixas y el esloveno en la Strade Bianche cayó del lado del corredor de UAE, la progresión del ciclista del Decathlon sugiere que la revancha en "La Decana" podría ser mucho más ajustada. Lund recalca que el perfil de la Lieja, con subidas más largas y un desgaste físico acumulado mayor, favorece incluso más a las condiciones de Seixas que el propio Muro de Huy.
Por otro lado, la cita del domingo también será una prueba de fuego para
Mattias Skjelmose. El danés llega con la vitola de aspirante al podio tras mostrar una condición física envidiable en las últimas semanas.
Un escalón por debajo de Pogacar
Según el análisis de Lund, Skjelmose cuenta con la ventaja de que la Lieja es una carrera menos caótica en cuanto a la lucha por la posición, permitiendo que el factor decisivo sean exclusivamente las piernas: "La impresión física es que está listo. Además, las batallas por la posición en Lieja son menos intensas. Si Skjelmose tiene las piernas, lo tendrá más fácil".
Con un abanico de favoritos tan amplio y la irrupción de Seixas como factor desestabilizador, la resolución del tríptico de las Ardenas promete ser una de las más abiertas y espectaculares de los últimos años. "Seixas sigue estando un poco por debajo de Pogacar en favoritismo, pero parece, por el contrario, el mayor competidor de Pogacar", concluyó Lund.