Santiago Buitrago ha dejado claras sus intenciones de cara al
Giro de Italia 2026, con el corredor de
Bahrain Victorious confirmando que apuntará a la clasificación general y no a victorias de etapa en la próxima Corsa Rosa. Eso pone en riesgo a los dos favoritos:
Jonas Vingegaard y Joao Almeida.
Tras forjar su reputación en Grandes Vueltas con triunfos parciales y constantes top 10, el colombiano cree que ha llegado el momento de cambiar el enfoque.
“Ya he corrido el Giro dos veces y creo que este es el momento adecuado para intentar dar un paso adelante”,
dijo Buitrago en conversación con Bici.Pro. “Este año me gustaría intentar ir a por la general.”
Solo esa declaración redefine su papel antes de la carrera. Ya no será un outsider peligroso para las fugas, Buitrago se posiciona dentro de la lucha por la general, que se espera esté liderada por Jonas Vingegaard y Joao Almeida.
De cazador de etapas a aspirante a la general
El historial de Buitrago en el Giro sustenta ese cambio. Ya ha ganado dos veces en la carrera, con victorias en 2022 y 2023 que subrayan su pedigrí como escalador, mientras sus resultados globales han mejorado de forma constante en las Grandes Vueltas.
Hasta ahora, sin embargo, su enfoque combinaba oportunismo y regularidad más que un compromiso total con la general. Eso parece cambiar en 2026. “He mirado el recorrido. Es bastante exigente y esa contrarreloj larga no será fácil. Pero estoy motivado para hacerlo bien.”
El trazado ofrece tanto oportunidades como riesgos. Las llegadas en alto se ajustan a sus fortalezas, pero la contrarreloj individual larga sigue siendo una debilidad conocida. Es un área que Bahrain Victorious ha trabajado de forma específica en la preparación.
Arropado por Bahrain y Pellizotti
Las ambiciones de Buitrago no son una decisión en solitario. Bahrain Victorious está plenamente alineado con su corredor, y el director deportivo Franco Pellizotti confirma que el equipo construirá su estrategia del Giro alrededor de una apuesta por la general.
“Santiago se está preparando bien y con él apuntamos a un buen resultado en la general. Será nuestro hombre principal para ese objetivo”, explicó Pellizotti. “Está muy motivado y el equipo le apoyará bien, empezando por Damiano Caruso, que será nuestro capitán de ruta.”
También hay una evaluación realista del desafío. “No vamos al Giro para ganarlo, así que nuestro objetivo será competir con los demás escaladores”, añadió Pellizotti. “La contrarreloj es difícil para él, pero estamos trabajando duro en ello. Hemos ajustado su posición durante el invierno y será un factor importante.”
Ese encuadre es clave. Aunque la victoria absoluta no sea el objetivo declarado, el foco en “los otros escaladores” sitúa a Buitrago de lleno en la batalla más amplia por detrás de los favoritos.
Una lucha concurrida tras los favoritos
Se espera que el Giro 2026 gire en torno a un duelo estelar entre Jonas Vingegaard y Joao Almeida, ambos con la ambición clara de vestir la maglia rosa.
Por detrás, sin embargo, la carrera se antoja mucho más abierta. Un grupo compacto de aspirantes, con Richard Carapaz, Mikel Landa, Ben O’Connor y nombres emergentes como Giulio Pellizzari, pelearán por el podio. En ese espacio es donde ahora se sitúa Buitrago.
Su forma en el inicio de temporada sugiere que está bien colocado para hacerlo.
La victoria en el Trofeo Laigueglia y el séptimo puesto en la general de Tirreno Adriático ofrecen una base sólida, aunque reconoció falta de ritmo competitivo en momentos clave. “Creo que lo que me faltó fue un poco de ritmo de carrera, porque en un recorrido así y a este nivel, es decisivo.”
Santiago Buitrago, en 2026.
Un paso hacia un nuevo rol
Esa sensación de progresión define la perspectiva de Buitrago para el Giro. Con 26 años, experiencia, resultados y el respaldo del equipo, el salto de oportunista a líder parece deliberado más que especulativo.
Queda por ver si eso se traduce en una auténtica pelea por el podio, especialmente ante la profundidad del pelotón de 2026. Pero su propio planteamiento deja pocas dudas sobre su intención.
El Giro ya no será una carrera de elegir momentos. Para Buitrago, ahora se trata de sostener la posición durante tres semanas y ver hasta dónde le puede llevar ese paso adelante.