En el Tour de Flandes hubo mucha crítica hacia Mathieu van der Poel por colaborar de forma deliberadamente equitativa con Tadej Pogacar pese a perjudicar sus opciones de victoria. En la
Amstel Gold Race,
aunque con menos intensidad, se señala algo similar hacia
Mattias Skjelmose.
La clásica neerlandesa vio a Romain Grégoire lanzar el primer ataque para luego quedarse; mientras Kévin Vauquelin, Matteo Jorgenson y Mathieu Burgaudeau se vieron involucrados en una caída. Eso dejó a Skjelmose como único capaz de aguantar con
Remco Evenepoel en la fase decisiva.
Sin embargo, por detrás, tanto Grégoire como Skjelmose tenían compañeros en el grupo perseguidor, mientras Evenepoel no, pero ambos colaboraron con el belga, claro favorito.
“Había un claro superfavorito en esta carrera. Simplemente no debes seguir tirando con él. Déjale llevar el peso delante”, argumentó el estadounidense
Chris Horner en su propio
canal de Youtube. Para Evenepoel, la tarea fue más sencilla. “Él no hizo nada mal y corrió una carrera perfecta. Era, admitidamente, el único súper líder en la salida, pero hizo un gran trabajo”.
Pero el exganador de la Vuelta a España no obvió que los equipos rivales de Evenepoel, en la práctica, no aplicaron tácticas contra él, como ocurrió con Pogacar en Flandes, donde su superioridad en la subida fue evidente y, aun así, Mathieu van der Poel repitió el mismo planteamiento que doce meses antes, que le llevó a quedarse en la misma ascensión.
“Había dos compañeros de Lidl-Trek y uno de FDJ en el grupo perseguidor. Red Bull-BORA-hansgrohe no tenía a nadie, porque habían quedado vacíos durante todo el día”.
Lidl-Trek y Groupama no usaron a sus corredores para presionar a Evenepoel
Horner sostiene con firmeza que Skjelmose debió negarse a relevar o, al menos, levantar el pie para favorecer el regreso de sus compañeros a cabeza de carrera, lo que habría abierto nuevos escenarios en los que Lidl-Trek podría haber puesto bajo presión al campeón olímpico y eventual ganador.
“Si regresas al grupo perseguidor, aún puedes intentar desgastar a Remco con tus compañeros. Albert Withen Philipsen y Ewen Costiou se veían muy fuertes. Entonces podríais haberos relevado atacando”. No fue el caso, y Evenepoel ganó con comodidad el esprint final ante el danés, que se mostró satisfecho con el resultado y defendió que hizo todo lo que pudo.
“No hizo todo lo que pudo, porque había otras tácticas para crear caos”, replica Horner. “Ahora bien, Grégoire cedió pronto, y yo esperaba que Skjelmose hiciera lo mismo. Entiendo que Skjelmose esté satisfecho con un segundo puesto, porque si su temporada decepciona siempre podrá decir que fue segundo en la Amstel, pero su director deportivo realmente tiene que decir algo al respecto”, concluyó el estadounidense.
Mattias Skjelmose y Remco Evenepoel en la Amstel Gold Race 2026.