La
París-Roubaix 2026
volvió a poner a prueba a todo el pelotón en una de las carreras más exigentes del calendario WorldTour. Para
Movistar Team, además, suponía una cita marcada en rojo tras el desastre absoluto vivido en 2025. Aquella edición dejó una imagen imposible de defender: ningún corredor logró terminar la carrera. Los siete ciclistas que tomaron la salida acabaron abandonando.
Con ese precedente, el objetivo en 2026 no era ganar. Pensarlo habría sido poco realista en una edición donde el nivel volvió a ser altísimo. Nombres como
Wout van Aert, Tadej Pogacar, Mathieu van der Poel, Filippo Ganna, Florian Vermeersch o Jasper Philipsen elevaban el listón a un nivel prácticamente inalcanzable para el conjunto telefónico.
Aun así, competir sí era obligatorio. Y más en una carrera donde se reparten puntos UCI hasta la 60ª posición. El mínimo exigible era claro: tener presencia en carrera y colocar al menos a un corredor entre los 50 primeros. Era la única forma de empezar a cambiar la narrativa de Movistar en el “Infierno del Norte”. E
Iván García Cortina fue el encargado de dar visibilidad al equipo.
La carrera, sin embargo, no ofreció muchas oportunidades. El ritmo impuesto por los equipos de los favoritos fue tan alto desde el inicio que no se llegó a consolidar ninguna fuga. Eso redujo considerablemente las opciones de equipos como Movistar, obligados a resistir en el pelotón hasta que la carrera explotase por sí sola.
Y ahí volvió a aparecer la figura de Iván García Cortina. Como ya es habitual, el asturiano fue el más valiente del equipo. Prácticamente en solitario durante toda la jornada, se encargó de dar visibilidad a Movistar en los momentos clave. Cuando la carrera se rompió definitivamente desde el mítico sector de Arenberg, Cortina logró mantenerse en el grupo perseguidor.
Por delante, Wout van Aert y Tadej Pogacar seleccionaban un grupo muy reducido que acabaría jugándose la victoria. Mientras tanto, en el grupo perseguidor, el protagonismo lo asumía Mathieu van der Poel, que trataba de rehacerse tras sufrir dos pinchazos en el propio bosque de Arenberg.
El ritmo era inasumible para muchos, y con el paso de los kilómetros quedó claro que corredores como Cortina no podrían aguantar el pulso a los grandes favoritos. Pero lejos de venirse abajo, el español supo leer perfectamente la carrera. Consciente de que un Top 25 era un objetivo realista, centró sus esfuerzos en resistir y maximizar el resultado.
Ese ejercicio de inteligencia y resistencia tuvo recompensa. Iván García Cortina cruzó la línea de meta en el Velódromo de Roubaix en 24ª posición, sumando 30 puntos UCI muy valiosos para el equipo. Un resultado que, sin ser espectacular en términos absolutos, tiene un enorme valor en el contexto de Movistar y de una carrera históricamente muy complicada para ellos.
Además, no fue el único en aportar.
Filip Maciejuk logró meterse también en zona de puntos al terminar en 54ª posición, sumando 10 puntos UCI adicionales. Entre ambos, rescataron un botín que, dadas las circunstancias, puede considerarse positivo.
Resultados Movistar Team París-Roubaix 2026
| Posición | Corredor | Puntos UCI | Diferencia sobre Wout van Aert |
| 24 | García Cortina Iván | 30 | + 07:29 |
| 54 | Maciejuk Filip | 10 | + 08:01 |
| 63 | Barrenetxea Jon | 0 | + 09:18 |
| 95 | Serrano Gonzalo | 0 | + 14:49 |
| 115 | Torres Albert | 0 | + 15:20 |
La victoria, por su parte, fue para Wout van Aert, que se impuso en un esprint histórico cara a cara frente a Tadej Pogacar en el Velódromo de Roubaix.
En definitiva, Movistar Team no firmó una actuación brillante, pero sí dio un paso adelante respecto a 2025. Terminó la carrera, sumó puntos y, sobre todo, mostró actitud gracias a un Iván García Cortina que volvió a demostrar que, en días como este, la valentía también cuenta. En el “Infierno del Norte”, eso ya es mucho decir.
Wout van Aert celebra su victoria en la París-Roubaix 2026 por delante de Pogacar.
Ese pequeño paso adelante también debe entenderse en el contexto global que atraviesa Movistar Team. El equipo llegaba a esta París-Roubaix 2026 en una situación delicada en el Ranking UCI, necesitado de puntos y, sobre todo, de sensaciones. No era la carrera ideal para revertir la dinámica, pero sí una oportunidad para dejar atrás el desastre del año anterior y empezar a construir algo desde la base: competir con dignidad en un terreno hostil.
En ese sentido, el papel de Iván García Cortina cobra aún más valor. No solo por el resultado, sino por la actitud mostrada durante toda la jornada. En una carrera donde lo más fácil es desaparecer cuando no tienes piernas para seguir a los mejores, el asturiano optó por todo lo contrario: exponerse, resistir y pelear hasta el final. Ese tipo de actuaciones son las que pueden marcar el camino a seguir para un equipo que necesita reencontrarse con su identidad competitiva.
A partir de aquí, el reto para Movistar es claro. No basta con salvar los muebles en carreras complicadas como Roubaix; es necesario dar un paso más en aquellas citas donde realmente pueden aspirar a resultados importantes. Sin embargo, este tipo de días también construyen equipo. Salir del “Infierno del Norte” con puntos, con todos los problemas que implica esta carrera, y con un corredor dejando huella en carrera, es un punto de apoyo sobre el que crecer en las próximas semanas.