Llevar el liderato de la general en una gran vuelta es el sueño de cualquier profesional, pero hacerlo en el fin de semana inaugural es un plus enorme. Para Thomas Silva, del
XDS Astana Team, ese sueño se hizo realidad en Bulgaria. Tras enfundarse la maglia rosa en una violenta segunda etapa, el uruguayo vivió una jornada mucho más tranquila en la etapa 3. Se mantuvo fuera de problemas todo el día, asegurando que seguirá vistiendo la maglia rosa cuando la carrera por fin llegue a Italia.
Un día sin sobresaltos en el pelotón
Después de las caídas y el mal tiempo de la jornada anterior, la tercera etapa ofreció un respiro a los hombres de la general. Con un recorrido llano, fueron los equipos de los velocistas quienes asumieron el peso de la caza a la fuga inicial. Eso permitió a Silva y a sus compañeros rodar compactos, a rueda y resguardarse del viento.
Cruzó la meta sin contratiempos y defendió con solvencia su puesto al frente de la clasificación general. Se le vio claramente satisfecho con su primera jornada como líder de una gran vuelta.
“Fue un día increíble, lo disfruté”, dijo Silva
tras la llegada. “El objetivo era conservar la maglia rosa y diría que lo hemos conseguido. Me sentí bien; fue una etapa bastante tranquila, dentro de lo que cabe.”
El
Giro de Italia llegará ahora a su primer día de descanso este lunes 11 de mayo mientras corredores y equipos viajan desde Bulgaria hacia Italia. Cuando se reanude la competición, llegarán varias etapas explosivas que le vienen como anillo al dedo a Silva. Por ello, ya hay pronósticos sobre cuánto tiempo podrá conservar el liderato.
Pero, por ahora, el joven uruguayo no se obsesiona con su futuro. Está centrado en celebrar el momento y disfrutar del viaje como líder de la carrera. “Llegar a Italia con la maglia rosa es algo increíble”, afirmó con una gran sonrisa.