Afonso Eulalio ha llevado la Maglia Rosa a buen recaudo en su primer día de rosa en el
Giro de Italia, pero el líder portugués afronta ahora la pregunta que podría definir toda su carrera.
Tras sobrevivir a la etapa 6 camino de Napoli, Eulalio mantiene una ventaja sustancial sobre
Jonas Vingegaard y el resto de favoritos al general. Esa renta, sin embargo, se someterá a su primer gran examen de montaña en la etapa 7, cuando el Giro llegue a Blockhaus para el primer final en alto de la carrera.
Eulalio se enfundó el rosa tras su duelo dramático con Igor Arrieta en la etapa 5, donde el corredor del
Bahrain Victorious se cayó, remontó y aun así firmó un segundo puesto en un día brutal de lluvia y caos.
Hablando con Cycling Pro Net tras la etapa 6, admitió que la jornada siguiente había sido mucho más calmada, aunque los efectos de aquella batalla no habían desaparecido del todo.
“Sí, fue mejor que ayer”, dijo Eulalio. “Ayer fue muy duro con la lluvia, con el día en la escapada, pero hemos pasado una jornada más tranquila. Salvamos el día, siempre moviendo un poco las piernas delante, y lo más importante es que salvamos el día y recuperamos un poco.”
Preguntado por cómo había reaccionado su cuerpo tras la caída del día anterior, Eulalio respondió: “Ayer pensaba que estaba perfecto, pero cuando me desperté tenía un poco de dolor. Pero nada más.”
Eulalio, listo para el primer examen real del general
El tono cambia ahora con brusquedad. La etapa 7 es la jornada más larga del Giro y termina en Blockhaus, donde se espera la primera lectura clara de la verdadera jerarquía de la general.
Vingegaard ya ha reconocido que seis minutos no se recuperan en una sola etapa, pero el líder portugués sabe que llegará la presión. La subida es un examen muy distinto al de la primera semana nerviosa y quebrada que ha trastocado tanto la carrera.
“Mañana será un día muy largo, muy largo”, dijo Eulalio. “Es el primer final en alto y seguro que todo se va a disputar. Mañana jugarán todos los corredores de la general y yo intentaré sufrir todo lo que pueda para intentar conservar este maillot tan bueno y tan bonito.”
Esa última frase resume la dimensión de la oportunidad. Eulalio ya no es solo el superviviente de una escapada dramática. Ahora es el corredor al que deben cazar los favoritos del Giro, con Bahrain - Victorious defendiendo de repente el rosa tras llegar a la carrera con Santiago Buitrago como su referencia para la general antes de su retirada temprana.
“Será una sorpresa para vosotros y para mí”
Lo más revelador de la entrevista llegó cuando le preguntaron por su nivel en alta montaña. En lugar de lanzar pronósticos ambiciosos, admitió que Blockhaus también será un test de descubrimiento para él mismo. “En la alta montaña, lo veremos mañana”, dijo. “La verdad es que no me conozco tan bien, así que lo veremos mañana. Será una sorpresa para vosotros y para mí.”
Esa incertidumbre es precisamente lo que hace tan interesante su posición. Eulalio tiene tiempo a favor, pero aún no la evidencia de tres semanas que pruebe que puede defenderlo ante corredores como Vingegaard, Jai Hindley, Giulio Pellizzari, Egan Bernal, Thymen Arensman y otros cuando el Giro afronte su primer final serio en montaña. El colchón de seis minutos le da margen para absorber daños. No elimina el peligro.
Preguntado directamente si una ventaja así sería difícil de recortar, Eulalio mantuvo el mismo tono prudente. “Puede ser muy fácil y puede ser muy difícil”, dijo. “Veremos cómo va el día de mañana.”
Blockhaus dará ahora la primera respuesta.