Tras una jornada agotadora bajo la lluvia, con frío, desgaste y tensión constante,
Iván García Cortina compareció antes de la sexta etapa del
Giro de Italia 2026 dejando claro cuál será la gran prioridad del
Movistar Team en la llegada a Nápoles: lanzar a
Orluis Aular hacia la victoria.
El asturiano, pieza clave en el tren final del venezolano, reconoció,
en palabras a Cycling Pro Net, que el esfuerzo acumulado empieza a sentirse en el cuerpo tras varios días de carrera especialmente duros. “Ha sido un día duro, la verdad”, resumió sobre la etapa anterior. “Desde la salida hasta la meta, mucha agua todo el día, una etapa dura, exigente”.
García Cortina explicó que durante la jornada previa trabajó para proteger a Enric Mas hasta uno de los puntos decisivos del recorrido. “Estuve con el grupo de Enric hasta el puerto duro intentando ayudar”, señaló, antes de admitir que después optó por reservar fuerzas para el exigente trabajo que le esperaba en el sprint napolitano.
Porque aunque el perfil pueda parecer más amable que el de los días anteriores, dentro del pelotón existe la sensación de que la acumulación de desgaste empieza a marcar diferencias. “Hay mucho desgaste que se está acumulando con los días”, insistió Cortina. El frío y la lluvia, explicó, aumentan todavía más la fatiga: “No es solo por el recorrido, también por el frío”.
Y además, el Giro no concede tregua. “Hoy parece una etapa tranquila, pero mañana vuelve otra etapa dura”, recordó, reflejando la sensación permanente de tensión que acompaña a la carrera italiana incluso en jornadas aparentemente destinadas a los velocistas.
Confianza absoluta en Aular
Más allá del cansancio, en Movistar existe optimismo con las opciones de Orluis Aular. El venezolano ya dejó grandes sensaciones con su segundo puesto días atrás y el equipo considera que la victoria está cerca.
“Ya demostró el otro día que está muy bien”, aseguró García Cortina. “Está ahí luchando por la victoria. Tiene que llegar”.
El final en Nápoles parece especialmente favorable para las características de Aular. Los últimos 600 metros presentan una ligera pendiente ascendente y una curva cerrada que puede resultar decisiva para la colocación. Un terreno donde la experiencia y el trabajo colectivo pueden marcar enormes diferencias.
“Esta llegada le viene un poco mejor”, explicó el asturiano. “Los últimos 600 metros pican para arriba y luego hay una curva cerrada, así que hay que intentar hacer el mejor trabajo posible para dejarle bien adelante”.
El arte de sobrevivir al caos
Cortina también detalló la complejidad táctica de un final donde Movistar apenas contará con dos corredores para pelear la posición contra estructuras mucho más numerosas. “La parte complicada es esa”, admitió. “Al final solo estamos él y yo en la parte final”.
El español describió cómo ambos intentan improvisar sobre la marcha según evoluciona el sprint. A veces será él quien proteja a Aular desde atrás; otras, quien le abra paso lanzando primero. “Va a ser un poco intuición”, confesó.
La clave estará en entrar perfectamente colocados en la última curva, justo donde comienza el tramo de pavé previo a meta. “Intentar estar bien colocados en la última curva donde empieza el pavé y desde ahí ya creo que a tope”.