Isaac del Toro aseguró
la victoria final en la Tirreno–Adriático 2026, aunque el mexicano insistió después en que su nivel todavía está por debajo de lo que espera de sí mismo. El corredor de
UAE Team Emirates XRG completó una semana de regularidad en múltiples terrenos para sellar la general, confirmando una vez más su estatus como uno de los vueltómanos más prometedores del pelotón.
Pero tras la última etapa en San Benedetto del Tronto, Del Toro dejó claro que el triunfo no altera su enfoque en seguir mejorando.
“Hay muchas cosas que puedo mejorar. No estuve exactamente al nivel que quería”,
dijo Del Toro en conversación con Cycling Pro Net. “Me quedo tranquilo porque demuestra que trabajamos en la dirección correcta, pero creo que aún hay muchas cosas por mejorar. No estuve exactamente al nivel que quería, así que ahora quiero recuperar y volver a trabajar.”
El triunfo de Del Toro se construyó sobre actuaciones sólidas a lo largo de las siete jornadas, culminadas con una victoria decisiva en la cima de Camerino, en la sexta etapa, que dejó prácticamente sentenciada la general.
Al hacer balance, el corredor de 22 años destacó la constancia mostrada en distintos terrenos como uno de los aspectos que más le satisfizo. “Creo que estuve bastante correcto toda la semana y estoy muy orgulloso de alcanzar este tipo de regularidad”, explicó.
El resultado prolonga además un inicio de temporada notable para Del Toro, que ya había logrado éxito en vueltas por etapas este año. “Sí, honestamente, diría que sí”, respondió cuando le preguntaron por su gran forma en estas primeras semanas.
Isaac del Toro, ganador de la Tirreno Adriático 2026.
Final caótico y susto de última hora
Aunque la general estaba prácticamente asegurada antes de la jornada final, el cierre en San Benedetto del Tronto ofreció un momento de tensión para el líder de la carrera.
El desenlace se disputó en un técnico circuito final junto al Adriático, donde una serie de caídas alteró el esprint. El propio Del Toro se vio envuelto en el caos dentro de los últimos tres kilómetros.
“Fue un poco de caos en la curva”, explicó. “Pisé un bache y pinché la rueda delantera, y a partir de ahí no pude hacer nada. Por suerte no fue nada grave y ocurrió dentro de los últimos tres kilómetros, así que tuve bastante suerte.”
Antes, el pelotón ya se había tensado con una feroz aceleración de Mathieu van der Poel en las cotas, un momento que Del Toro admitió ver con alivio por el punto de la temporada en el que llega. “Solo pensé que, mientras esto no pase en Milán–Sanremo, estamos bien”, bromeó.
Competir tras pasar por enfermedad
Del Toro también reveló que su victoria llegó pese a haber estado enfermo poco antes del inicio de la carrera. “Diría que no tuve mucha suerte con eso”, comentó. “Estaba muy bien de forma, pero me enfermé en el peor momento, antes de Strade Bianche y luego viniendo aquí.”
Pese al contratiempo, el corredor de UAE Team Emirates - XRG señaló que la claridad del plan del equipo le ayudó a centrarse en rendir al máximo. “Pero teníamos un plan con el equipo y estábamos muy comprometidos. No quería rendirme, así que intenté hacerlo lo mejor posible con las piernas y el cuerpo que tenía.”
Con la Tirreno–Adriático ya concluida, Del Toro mira a los próximos objetivos de la primavera.
Preguntado por la posibilidad de defender su título en Milán–Turín, el mexicano sugirió que quizá no entre en su programa inmediato. “Honestamente, no lo creo”, dijo. “Tendré que revisar cuando vuelva, pero diría que probablemente no.”
Pese a la victoria final, el mensaje de Del Toro tras la carrera fue claro. El resultado confirma su progreso, pero el joven aspirante a la general cree que aún tiene margen para ofrecer más.