La octava etapa del
Giro de Italia llega este sábado 16 de mayo. En un día de media montaña entre Chiety y Fermo, a la que se llegará tras 155 kilómetros y cuatro puertos puntuables.
Tras la exhibición de
Jonas Vingegaard sobre las colinas del Blockhaus, las rampas finales al 22% se presentan ideales para que el danés siga abriendo brecha frente a sus principales contendientes a la maglia rosa en Roma.
Movistar Team tiene una gran oportunidad para resarcirse tras la debacle el pasado viernes. Enric Mas no estuvo a la altura, viendo como sus opciones de podio se esfumaban en el que se presupone "su terreno". Ahora, en posiciones de top-30 y a más de 9 minutos de
Afonso Eulálio, podría tener opciones desde una fuga con más unidades telefónicas.
El español Diego Pablo Sevilla buscará sumar puntos para la maglia azzurra, que porta el líder de la clasificación de la montaña.
Perfil Etapa 8: Chieti - Fermo
Etapa 8: Chieti - Fermo, 155 kilómetros
Etapa explosiva típica del Giro, una a la que muchos deberán prestar atención. Tras dejar atrás las montañas del centro de Italia, el recorrido entra en la costa de Abruzzo y Marcas, donde las subidas a las pequeñas localidades suelen ser traicioneras y muy nerviosas.
La experiencia es clave en el Giro, cada región tiene particularidades que favorecen a perfiles distintos. En la Tirreno-Adriático, las etapas quebradas acostumbran a marcar diferencias. Los organizadores del Giro buscan trasladar esa dinámica a la grande de tres semanas como uno de los últimos días de la primera semana.
La salida en Chieti presenta un falso llano favorable a los rodadores; pero la realidad es que los primeros 95 kilómetros son prácticamente llanos junto a la costa. En cuanto se supere el esprint intermedio y el pelotón gire hacia el interior, comenzará otra carrera.
Dos ascensiones categorizadas abrirán el juego; y a 24 kilómetros de meta el pelotón afronta un Red Bull Kilómetro en un muro al 11%: el Muro del Ferro en Fermo. Los corredores descenderán de nuevo hacia el mar y, acto seguido, volverán a subir.
Primero se ascenderá a Capodarco, 2,5 kilómetros al 6%, que corona a solo 7 kilómetros de meta. Pero no será una subida para atacar; los favoritos de la general y los aspirantes a la etapa intentarán mantenerse bien colocados en cabeza para encarar el descenso y, seguidamente, la subida final en posiciones de privilegio.
Para los asiduos a la Tirreno-Adriático, este final no será una sorpresa. Requiere estudio previo. Fermo ha sido final en 2017 y 2022, con victorias de Peter Sagan y Warren Barguil (este último desde la fuga) en un desenlace muy explosivo. La subida arranca con 800 metros cercanos al 14% y picos del 22%. Un paredón atroz donde se puede atacar, pero sobre todo donde habrá que no rebasar el límite.
Tras un breve respiro, los últimos 1,2 kilómetros promedian el 8%, con varias curvas a derechas que permiten a los de cabeza desaparecer un instante de la vista, y una curva muy próxima a meta. Terreno ideal para los puncheurs puros, aunque los más fuertes deberían ser los hombres de la general.
En conjunto, la subida mide 3,7 kilómetros al 5,7%, y remata una etapa explosiva.
Perfil de la subida a Fermo
Los favoritos
Lucha por la general. Se espera viento del noroeste y riesgo de lluvia de nuevo. Chubascos, día incómodo, pero sin diluvio asegurado. Afonso Eulálio sigue líder y debería conservarlo; la gran incógnita es qué harán Jonas Vingegaard y el resto de aspirantes a la general.
Habrá un muro muy duro. El objetivo de la mayoría será posicionar a sus jefes de filas para ese punto clave. Las subidas previas no son excesivas, así que las formaciones podrán mantener efectivos. Eso lo hace peligroso: veremos un lanzamiento total hacia la ascensión final. Luego podrían llegar los ataques, sobre todo en el último kilómetro, con todos al límite tras superar las rampas más duras.
Vingegaard puede atacar si se abre el espacio: no hay motivos para no arañar segundos a sus rivales, más aún con una renta amplia sobre Eulálio que le evita largos protocolos de podio. Si lo hace, el resto peleará por el mejor resultado posible. Si no, cabe esperar movimientos tácticos en el cierre.
Vingegaard no dejará ir a Giulio Pellizzari ni a Felix Gall, que parecen sus dos grandes rivales. Si tiene piernas, cubrirá más ruedas. Giulio Ciccone puede ganar perfectamente desde un pequeño grupo de favoritos; mientras que Jai Hindley, Michael Storer, Derek Gee, Ben O'Connor, Thymen Arensman y Mathys Rondel también deberían estar delante.
Fuga. Hay varios que pueden rematar desde un pelotón seleccionado. Predominarán los escaladores, pero si Jan Christen, Jhonatan Narváez, Lennert van Eetvelt o Christian Scaroni tienen el día, son ciclistas capaces de rematar al esprint corto en un final así.
El inicio es mayoritariamente llano, poco propicio para la fuga; y sabemos que habrá fases de alta tensión —y, por tanto, velocidad— en el pelotón. Las opciones no son demasiado altas.
Más allá de esos tres, pueden asomar nombres como Edward Planckaert, Michael Valgren, Lorenzo Milesi, Javier Romo, Ben Turner, Alessandro pinarello, Filippo Zana, Andrea Raccagni, Gianmarco Garofoli, Igor Arrieta, António Morgado, Alberto Bettiol y Guillermo Thomas Silva.
El final no es excesivamente duro. Aunque hace falta capacidad de ascenso, si cuaja la fuga podría triunfar una “fuga de la fuga”: un ataque lejano entre los escapados, más que el más fuerte en la subida definitiva.
Pronóstico Giro de Italia 2026 etapa 8
*** Jonas Vingegaard, Giulio Ciccone, Jan Christen
** Lennert van Eetvelt, Christian Scaroni, Giulio Pellizzari
* Felix Gall, Jai Hindley, Ben O'Connor, Jhonatan Narváez, Michael Valgren, Ben Turner, Lorenzo Milesi, Filippo Zana, Andrea Raccagni, Alberto Bettiol, Guillermo Thomas Silva
Elección: Giulio Ciccone
Cómo: Sprint de un pequeño grupo de la general.
Original: Rúben Silva