Felix Gall se confirmó como el rival más cercano de Jonas Vingegaard en la etapa 5 de la
Volta a Catalunya, pero el corredor del
Decathlon CMA CGM Team dejó claro que el esfuerzo tuvo un peaje tras verse obligado a tirar a bloque a la estela del líder de la carrera.
En la ascensión decisiva al Coll de Pal, Gall se integró en el grupo selecto encargado de contener daños después del ataque ganador de Vingegaard. Mientras el danés se marchaba en solitario para lograr etapa y liderato, el talentoso escalador austríaco de 28 años sostuvo el ritmo por detrás y aseguró la segunda plaza a 51 segundos de la superestrella de Visma.
La actuación del austriaco estuvo marcada tanto por lo que faltó en el grupo como por lo que él aportó. “Estoy súper contento, sí. Solo quería ser agresivo en el final”,
dijo Gall a Cycling Pro Net tras la llegada. “Con el viento de cara, quise moverme pronto en la subida para evitar que un grupo grande llegara junto a meta.”
Esa intención se tradujo en acción, pero también en responsabilidad. Ante la falta de organización en la persecución, Gall se vio una y otra vez al frente, marcando el ritmo mientras otros se resguardaban. “Creo que fue un poco frustrante tener que hacer la mayor parte del trabajo,” explicó. “Me costó mucha energía, pero me centré en lo mío y traté de sacar tiempo a los demás.”
Gran resultado pese al gasto de fuerzas
A pesar de la cooperación irregular, la cabalgada de Gall fue una de las más destacadas del día.
Limitó las pérdidas con Vingegaard, distanció a varios rivales clave y ascendió a la segunda posición de la general, ahora a 57 segundos del líder.
Con Remco Evenepoel cediendo 1:38 y Joao Almeida 1:59 en la subida, la gestión de Gall a la estela de la cabeza le reportó una ganancia importante en la clasificación general.
Clave además: no se pasó de punto persiguiendo una etapa que ya se había ido por delante. “Jonas ya iba camino de la etapa, así que me centré en mi propio esfuerzo,” dijo Gall. “Estoy muy contento de haber podido conseguir incluso la segunda plaza.”
El resultado deja a Gall como el rival más cercano de Vingegaard de cara a las dos últimas jornadas, aunque el gasto para asegurar esa posición puede pasar factura cuando la carrera entre en su fase decisiva.