Mattias Skjelmose se quedó valorando lo que pudo ser tras la etapa 5 de la
Volta a Catalunya, al señalar unas dinámicas condicionadas por el viento en una llegada en alto acortada. El danés cruzó la meta séptimo en el Coll de Pal, dentro de una persecución fragmentada tras
Jonas Vingegaard, pero dejó claro después que el resultado no reflejó del todo su nivel del día.
“No fue completamente malo, pero tampoco completamente bueno”,
dijo Skjelmose a TV2 tras la etapa. “Ya comenté antes de la salida que en cuanto se abriera un hueco, casi nadie querría tirar por el viento de cara”, profundizó el danés. “Y fue un poco lo que pasó”. Ese guion se confirmó cuando Vingegaard lanzó su movimiento.
El líder de Team Visma | Lease a Bike aceleró con claridad en la última ascensión y, detrás, faltó una persecución consistente: las dudas y los cambios de ritmo permitieron que la renta creciera rápido. Skjelmose sugirió que las condiciones influyeron directamente en ese desajuste.
“Jonas fue el único que pudo marcar diferencias. Los otros cuatro ya iban por delante”, explicó. Desde ahí, la carrera por detrás se convirtió en una sucesión de esfuerzos individuales más que en una respuesta coordinada, lo que redujo las opciones de cerrar el hueco con la cabeza.
Jonas Vingegaard se llevó la 5ª etapa de la Volta a Catalunya 2026
Buenas piernas pero oportunidad perdida
Pese al
resultado, Skjelmose insinuó que tenía capacidad para más en la etapa. “Creo que hoy tenía piernas para ser segundo o tercero”, afirmó.
Con cortes generalizados en la clasificación general y varios aspirantes cediendo tiempo importante, la jornada supuso un giro decisivo en la carrera. Para Skjelmose, sin embargo, fue un día definido tanto por las circunstancias como por el rendimiento.
También señaló que aún quedan opciones en la carrera, con más oportunidades para influir en el desenlace en las etapas finales.