El regreso de
Mikel Landa a la competición en la Volta a Catalunya marca el inicio de su decimoséptima temporada como profesional, una etapa en la que el corredor del Soudal Quick-Step afronta el ciclismo con una perspectiva distinta, adaptada a la evolución del propio deporte.
Antes de comenzar su calendario, el ciclista vasco reflexionó en una
entrevista con MARCA sobre cómo ha cambiado la jerarquía en el pelotón internacional, señalando directamente a
Tadej Pogacar como el referente actual.
“Está en otro nivel. Hay un escalón en el que está él, luego un escalón intermedio y después estamos el resto”, explicó Landa, resumiendo el orden actual dentro del pelotón.
Lejos de interpretarse como una renuncia, este análisis responde a un ajuste en sus objetivos. Landa reconoce que cada vez resulta más complicado pelear por los primeros puestos de la general, por lo que ahora prioriza la lucha por victorias de etapa sin perder de vista una buena clasificación, pero sin la presión constante de subir al podio.
“Cada vez es más complicado, así que prefiero centrarme más en pelear por una etapa y seguir estando ahí en la general, pero quizá sin esa obsesión por el podio”, señaló.
El inicio de la temporada en Cataluña no cambia su motivación. El corredor asegura que afronta el año con la misma intención de siempre: disfrutar de la competición y aprovechar cada oportunidad que se presente.
“No hay nada en particular que haga especial esta temporada, pero espero disfrutarla como todas las demás, divertirme y aprovechar cada momento”, afirmó.
La Volta a Catalunya reúne a figuras destacadas como Jonas Vingegaard, Remco Evenepoel y Joao Almeida, lo que eleva el nivel competitivo en un momento del calendario en el que ya no basta con acumular ritmo de carrera.
“Ya no es suficiente con coger ritmo de competición, estamos en marzo y hay que aprovechar las oportunidades que aparezcan. Hay rivales muy fuertes, así que ganar será difícil, pero intentaremos estar ahí”, comentó.
A lo largo de su trayectoria, el ciclista ha tenido que ajustarse a los cambios constantes del deporte. Elementos como el control de los vatios forman parte de su rutina desde sus inicios como profesional, mientras que otras tendencias más recientes le resultan más exigentes.
“Los vatios llevan conmigo desde que me hice profesional, así que estoy acostumbrado. Pero tendencias más nuevas, como el entrenamiento con calor, me cuestan más. Aun así, me he adaptado lo mejor que he podido”, reconoció.
Mikel Landa, corredor del Soudal Quick-Step
La clave de la longevidad
Para Landa, mantenerse tantos años en la élite responde a una combinación de sacrificio y capacidad de recuperación. Considera que el rendimiento en el ciclismo depende en gran medida de la recuperación diaria, tanto para alcanzar el mejor nivel como para superar momentos complicados.
“Mucho sacrificio y capacidad de recuperación. Nuestro rendimiento se basa en recuperarnos cada día, ya sea para llegar al mejor nivel o para volver después de una lesión”, explicó.
De cara al futuro, el corredor no se marca límites claros. Aunque no sabe si esta será su última temporada, su intención actual es seguir compitiendo, dejando la decisión definitiva para más adelante.
“No sé si será mi último año. En mi cabeza quiero seguir. Ya veremos durante la temporada si es aquí o en otro sitio, cómo y en qué condiciones, pero ahora mismo mi idea es continuar”, concluyó.