La primera semana sobre carreteras italianas llegó a su día descanso tras la novena etapa en la subida a Corno alle Scale. Y sin cambios, al menos para el portugués
Afonso Eulálio.
A sus 24 años, supera las primeras pruebas de montaña con el rosa a sus espaldas, manteniendo un sólido colchón de dos minutos sobre Jonas Vingegaard, que sigue limando la renta de Eulálio día a día.
“Ante todo, es perfecto llegar al día de descanso con la maglia rosa”, dijo Eulálio, entusiasmado, en una entrevista en la línea de meta. “Era uno de los objetivos del equipo y todos hemos peleado por ello.”
Lejos de esperar el golpe final, Eulálio no se esconde en la parte trasera del pelotón durante las etapas, luciendo la maglia rosa a diario. Y en la cima de hoy incluso resistió a varios aspirantes serios a la general para
acabar quinto, a 41 segundos de Vingegaard.
“Sobre lo de hoy — este top cinco es una locura. Luché con el grupo de favoritos, con los hombres de la general, y es una locura… Aún me estoy acostumbrando.”
“Todo el equipo me ayuda siempre. Todos hacen su trabajo a la perfección — todo el staff, todos los corredores. En el final, Damiano estuvo increíble. Me apoyó… es Damiano Caruso. En mi primera carrera profesional [Circuito de Getxo en 2020], Damiano ganó… y ahora tengo a Damiano ayudándome. Ni siquiera tengo palabras.”
Hora de recargar el depósito
Eulálio ha pasado los últimos cinco días de rosa, pero tras el descanso le espera una prueba real de sus capacidades y de su fortaleza mental
con una contrarreloj de 42 kilómetros. Como cabía esperar, el crono no es la disciplina favorita del escalador portugués.
Se da por hecho que el actual segundo clasificado, Jonas Vingegaard, no debería tener problemas para borrar los 2:24 de margen de Eulálio en el examen contra el reloj, pero sigue habiendo mucho en juego para el joven líder del
Bahrain Victorious.
Aunque esta ya es la segunda participación de Eulálio en una gran vuelta, la experiencia es muy distinta a la del Giro del año pasado, cuando el portugués corrió en gran medida bajo el radar, explica:
¿Qué hay más allá de la maglia rosa?
“Vivimos cada día bajo una presión total. Terminamos la etapa, luego llegan todas las entrevistas, el traslado al hotel, cenamos muy tarde… después nos despertamos, abrimos las bolsas y las volvemos a cerrar. Así que, ante todo, tenemos que disfrutar el día de descanso y tomarlo con muchísima calma. Intentaremos encontrar un buen café, y después revisaremos el recorrido con el equipo y afrontaremos la contrarreloj. No es mi mejor disciplina, pero hay que pelear.”
Aunque sus días de rosa parecen contados, Eulálio tiene aún otras oportunidades para ser protagonista en este Giro, con varias etapas de montaña exigentes en la segunda y tercera semana de esta 109ª edición. ¿Hay alguna etapa en particular que despierte su interés?
“Aún quedan dos semanas muy largas. Algunos días ya se hacen larguísimos, y otros puedes perder diez minutos. Tenemos que ir día a día.”