El
Giro de Italia 2026 entra por fin en territorio de grandes escaladores y
Enric Mas sabe que el Blockhaus marcará el primer gran punto de inflexión de la carrera. El balear, líder de
Movistar Team para la clasificación general, afronta la séptima etapa todavía lejos de su mejor versión, condicionado por un inicio de Giro lleno de tensión, frío y caídas, aunque manteniendo intacta la confianza.
Antes de la salida, Mas ofreció un discurso prudente, alejado de cualquier euforia, pero dejando entrever que el objetivo principal de este primer final en alto será comprobar realmente dónde se encuentra frente a los grandes favoritos de la corsa rosa.
La primera semana no ha sido sencilla para el conjunto español. Las caídas han golpeado al equipo en varias etapas y la preocupación dentro de Movistar aumentó especialmente tras los incidentes sufridos por varios corredores, entre ellos Orluis Aular. Aun así, Enric Mas quiso hacer un balance relativamente positivo de estos primeros días de competición.
“El balance personal es positivo”, explicó el mallorquín antes de la etapa
en Cycling Pro Net. “Lo que sí que ayer tuvimos la caída de los compañeros. Fueron tres caídas, así que el balance es positivo porque creo que están bien y que no hay problema”.
Más allá de las caídas, el otro gran enemigo de esta primera semana ha sido el clima. Las bajas temperaturas y la lluvia han castigado al pelotón prácticamente desde el inicio del Giro, algo que preocupa especialmente a corredores como Enric Mas, históricamente más sensibles a este tipo de condiciones.
El líder de Movistar reconoció que todavía existe cierta incertidumbre sobre cómo responderá su cuerpo después de varios días extremos. “Yo estoy bien”, aseguró. “Espero que el frío de hace unos días no pase factura, pero contento”.
En un Giro tan largo y exigente, los efectos de jornadas pasadas bajo lluvia y frío pueden aparecer precisamente en las primeras etapas de montaña, donde las piernas dejan de esconderse detrás del pelotón y cada corredor queda expuesto a su verdadero estado de forma.
El Blockhaus, primer examen real
Para Enric Mas, el objetivo del día no pasa necesariamente por atacar o intentar ganar tiempo desde ya, sino por encontrar sensaciones competitivas después de una preparación que considera condicionada por los incidentes recientes.
“Para mí, hoy lo importante es encontrar sensaciones”, explicó. “Yo creo que si sale un día raro no tenemos que hacer mucho caso, porque después de las caídas no he podido entrenar muy bien”.
Esa frase resume perfectamente la situación del mallorquín: prudencia máxima y visión a largo plazo. Mas no quiere sacar conclusiones definitivas tras el primer gran final en alto porque siente que todavía está lejos de su mejor condición física.
De hecho, el corredor de Movistar lanzó un mensaje que puede interpretarse como una advertencia para sus rivales de cara a las próximas semanas. “Creo que la tercera semana estaré un poquitín mejor que ahora”.
Vingegaard, la referencia para todos
Preguntado por la posibilidad de que Jonas Vingegaard pueda vestirse ya de rosa en el Blockhaus, Enric Mas descartó prácticamente esa opción debido a la enorme diferencia que todavía mantiene el líder de la general.
“No, el maillot no creo, porque son siete minutos”, señaló.
Sin embargo, el español sí espera que el equipo del danés asuma la responsabilidad de endurecer la carrera en la subida final. “Espero que Jonas y Visma sean el equipo que marque hoy un poco la etapa”.
Y ahí aparece el gran objetivo de Movistar para esta jornada: resistir junto a los mejores el primer gran filtro del Giro. “Nosotros tenemos que intentar estar con él”, concluyó Mas.
Enric Mas, estrella de Movistar Team en 2026.