Un cambio de última hora en la alineación del Lotto-Intermarché generó una de las historias más singulares en la
Lieja-Bastoña-Lieja con Baptiste Veistroffer aterrizando en Bélgica apenas tres días después de correr en China.
Llamado como sustituto de un compañero enfermo, el francés no estaba inicialmente previsto para disputar el Monumento, pero dejó claro que nunca dudó cuando surgió la opción. “Volví de China hace solo tres días”, explicó Veistroffer antes de la salida. “No estaba previsto que corriera aquí, pero a un Monumento no se le puede decir que no”.
De las vueltas en Asia a un debut en Monumento
La rápida reconversión de Veistroffer llega tras el Tour of Hainan, donde había competido pocos días antes de viajar a Europa.
Ese cambio de escenario, de una vuelta por etapas en Asia a una de las clásicas de un día más exigentes del calendario, deja poco margen para una preparación tradicional. “No espero nada y lo espero todo a la vez”, dijo, reflejando la mezcla de incertidumbre y oportunidad de su situación.
Un perfil apto para el caos inicial de Lieja
Aunque las circunstancias de su incorporación sean atípicas, el estilo de carrera de Veistroffer le da un papel claro en cómo puede desarrollarse la fase inicial de Lieja-Bastoña-Lieja.
El francés ya ha demostrado su capacidad para dinamitar pruebas esta temporada, especialmente con una victoria desde la fuga en el Tour of Oman, donde atacó de lejos y resistió al pelotón.
Ese enfoque agresivo le convierte en uno de los nombres a seguir en los primeros kilómetros del domingo. “Intentaré mantenerme fiel a mi carácter”, afirmó. “La lucha por la escapada puede alargarse bastante, porque muchos equipos querrán controlar la carrera”.
Veistroffer en acción en el Tour Down Under a principios de año
Una batalla antes de que la carrera se estabilice
En las últimas ediciones de Lieja-Bastoña-Lieja, la escapada inicial a menudo se ha formado rápido antes de que los favoritos tomaran el mando más adelante.
Pero Veistroffer prevé un inicio más disputado esta vez. “O se va un movimiento de seis o siete corredores desde el banderazo, o la batalla se mantiene viva durante un buen rato”, explicó.
Esa incertidumbre refleja una tensión más amplia en la carrera, mientras los equipos equilibran la necesidad de controlar a los favoritos con el riesgo de dar demasiada libertad a un movimiento peligroso.
Oportunidad dentro de la imprevisibilidad
Para Veistroffer, la combinación de una llamada tardía y una prueba tan exigente como Lieja-Bastoña-Lieja crea un escenario singular. No hay expectativas sobre su resultado final, pero su papel a la hora de moldear la carrera podría ser relevante.
Llegado de China con poco tiempo para adaptarse, su enfoque es simple: aprovechar la oportunidad y correr por instinto. Y en un Monumento donde las primeras horas suelen marcar el tono de todo lo que viene después, ahí podría sentirse más su impacto.