La 109ª edición del
Giro de Italia vuelve a abrir sus puertas los equipos más modestos, que buscan su protagonismo a través de las escapadas y la combatividad en la alta montaña.
En este complejo escenario emerge con tremenda fuerza el equipo Polti, una estructura combativa que afronta su sexta participación en la ronda italiana con la firme intención de consolidar su crecimiento deportivo y volver a levantar los brazos.
Sus máximos responsables, Fran Contador e Ivan Basso, analizaron las opciones de la formación italiana en la carrera, mostrando un optimismo hacia todos sus integrantes.
El mánager general de la entidad madrileña no ocultó la enorme satisfacción que supone participar en esta gran cita, afirmando que se encuentran "
muy ilusionados de estar nuevamente aquí, porque no es nada fácil para un equipo como el nuestro estar en una gran vuelta",
comenta con entusiasmo a Marca.Para lograr este gran objetivo, la dirección ha convocado un compensado grupo, capaz de rendir a gran nivel en diversas circunstancias.
En este sentido, el directivo español destacó las virtudes de sus pupilos al asegurar que "tenemos un equipo equilibrado y competitivo. Creo que podemos tener opciones de ganar todo tipo de etapas". La estrategia principal pasa por aprovechar los días en que los favoritos bajen el ritmo, tal como apuntó Contador al señalar que "las etapas que mejor nos vienen son aquellas en las que los equipos de la general dejen andar la fuga".
"No es imposible ganar"
Por su parte, Ivan Basso defendió esa mentalidad ganadora y desveló las elevadas exigencias de los fundadores antes de valorar las oportunidades reales de éxito en la carrera más importante para sus patrocinadores principales.
El doble campeón italiano del Giro de Italia insistió en que "no es imposible. En esta carrera hemos ganado una etapa reina y estuvimos segundos en otra. Primero hay que verse como posibles ganadores para intentar conseguirlo".
Más allá de los triunfos parciales, la escuadra también hace historia al alinear por primera vez a un ciclista maltés en una gran vuelta, un hito que genera gran expectación internacional, y le tira un guiño a su segundo patrocinador.
Basso subrayó el inmenso impacto emocional de este debut al manifestar que "tiene un país entero detrás empujándole", concluyendo de forma rotunda sobre la mística de la prueba alpina al afirmar que "las etapas en el Giro se ganan también con el corazón, con el alma y con el deseo de hacer algo único".
La escuadra italiana busca la combatividad diaria, como demuestra "la azzurra" de Diego Pablo Sevilla -hasta el Blockhaus, donde la perdió- y la concentración para filtrarse en fugas con opciones de victoria.