En una época en la que el ciclismo profesional está cada vez más dominado por los datos, la tecnología y los análisis científicos,
Axel Merckx mantiene una visión bastante clara sobre lo que realmente marca la diferencia.
El belga, que durante su etapa como profesional logró una victoria de etapa en el Giro de Italia y firmó resultados destacados en clásicas y grandes vueltas, lleva años centrado en el desarrollo de jóvenes talentos. Tras retirarse del pelotón, decidió dedicar su carrera a la formación de corredores, un trabajo que con el tiempo ha dado sus frutos.
A través de su proyecto Hagens Berman —que desde 2025 funciona como estructura de desarrollo vinculada al
Jayco-AlUla— Merckx ha contribuido a la progresión de ciclistas que hoy compiten al máximo nivel,
entre ellos João Almeida, Jasper Philipsen o Tao Geoghegan Hart.
Durante una concentración del equipo en Italia, el belga
concedió una entrevista a Spazio Ciclismo donde se extendió sobre su filosofía de trabajo y sobre cómo ha evolucionado el ciclismo en los últimos años.
Uno de los temas que abordó fue precisamente la elección de Italia como lugar de preparación. Para Merckx, la decisión tiene tanto razones deportivas como personales.
“Un poco de ambas cosas. Vine aquí como ciclista y siempre lo he disfrutado. Cuando empezamos con el equipo sub-23, volvimos a Europa, y Koos (Moerenhout) también ha realizado varias concentraciones aquí. Hay un ambiente familiar, las carreteras son preciosas y la mayoría de los días el tiempo ha sido excelente”.
El belga también considera que el entorno italiano resulta ideal para los primeros meses de trabajo del año.
“No es perfecto, claro, pero al principio de la temporada, es bueno que no haga demasiado calor: cuando los ciclistas vuelven al norte para las Clásicas, donde hace más frío, las fluctuaciones de temperatura son menores. Aquí se come bien, se duerme bien y se entrena bien”.
El Jayco-AlUla se nutre de las promesas del Hagens Berman de Axel Merckx.
Además de detectar talento, Merckx siempre ha intentado crear equipos en los que el aspecto humano tenga tanto peso como el rendimiento deportivo. Según explica, esa filosofía fue clave para iniciar la colaboración con Jayco-AlUla.
“Sí, sin duda. Creo que la mentalidad del equipo de Jayco-AlUla es la misma que la nuestra. Cuando empezamos a hablarlo y acordamos un plan, enseguida encontramos unidad: los valores eran los mismos”.
El belga insiste en que el desarrollo personal de los ciclistas es tan importante como su progresión deportiva, especialmente en edades tempranas.
“Para mí, el deporte es sin duda muy importante, pero el aspecto humano lo es aún más. Siempre lo es, pero entre los 18 y los 22 años, en mi opinión, es un momento decisivo en la carrera de un corredor. Tú eliges el rumbo que quieres tomar en la vida, decides si realmente quieres ser corredor, si estás hecho para ello y si eres apto para la vida de corredor”.
El ciclismo en categorías inferiores
Después de más de quince años trabajando con jóvenes talentos, Merckx también ha podido observar cómo ha evolucionado el nivel de las categorías inferiores.
“Diría que en los últimos cinco años, la categoría Junior se ha convertido en la categoría Sub-23 de hace diez años. El nivel de los Juniors hoy en día es similar al de hace diez años entre los Sub-23”.
Ese crecimiento también ha venido acompañado de una mayor profesionalización de las estructuras. “También hemos crecido con el equipo Sub-23, porque cuando empezamos, no había nutricionistas, cocineros, médicos ni entrenadores. Había un director deportivo, un masajista, un mecánico y los corredores. Ahora hay mucha gente que contribuye al crecimiento y la profesionalidad del equipo”.
Aun así, Merckx considera que, pese a los avances tecnológicos, los principios fundamentales del ciclismo siguen siendo los mismos que aprendió en casa de su padre, el legendario Eddy Merckx. “El ciclismo ha cambiado drásticamente; hoy es mucho más científico, pero los fundamentos siguen siendo los mismos: dormir bien, comer bien y entrenar”.
Y añade que dominar esos aspectos básicos ya permite a un ciclista acercarse mucho a su máximo rendimiento. “Cuando tienes estas tres cosas y las sabes hacer bien, ya estás al 90% de tu potencial como ciclista. Eso es lo que me inculcaron en casa y lo que, en mi opinión, es la base del ciclismo”.
A partir de ahí, explica, los detalles marcan la diferencia. “Luego, cuando mejoras, buscas ese 1-2-3% extra con la bici, con el entrenamiento, con la altitud o con otros detalles. Pero los fundamentos siempre han sido los mismos”.