Durante un buen tiempo,
Team SD Worx - ProTime contó con
Demi Vollering, Lotte Kopecky y Lorena Wiebes en su apogeo liderando el bloque. Más allá de los roces internos, Vollering buscó seguir mejorando pese al dominio absoluto del equipo en el pelotón, y esa fue parte de la razón de su salida. Desde 2025, la neerlandesa es la líder absoluta del
FDJ-Suez.
“Sentía que nos habíamos topado con un muro. A menudo preguntaba ‘¿cuál es el plan para ser aún más exitosas?’ Y la respuesta del equipo era ‘¿para qué? Somos el mejor equipo femenino del mundo’. Pero ese no era mi punto. Yo quería dar el siguiente paso”, explicó Vollering en una entrevista con
AD.
Otros episodios también erosionaron la relación, muy especialmente el Tour de France Femenino 2024 que la neerlandesa perdió por apenas unos segundos; tras ceder tiempo clave en una etapa quebrada al quedarse sin apoyo del equipo después de una caída.
Fue una situación difícil de gestionar, pero siempre posible en un equipo con tantas corredoras capaces de ganar y con ambiciones individuales. “Se esperaba de mí cierta imagen, que debía ser muy fría”, explicó.
“
Lotte Kopecky y Anna van der Breggen son personalidades muy distintas a la mía. Está bien, pero yo no quería cambiar quién soy. Pensé: quizá en otro sitio pueda ser más yo misma.”
Demi Vollering salió del SD Worx en 2025 por relaciones tensas.
Pesadillas durante La Vuelta
También habla abiertamente de sus dificultades, como ocurrió el año pasado durante la Vuelta Femenina. “Justo antes de viajar a España visité a alguien de mi entorno que estaba en un momento muy malo. Durante la Vuelta tuve pesadillas”, revela.
“Me preocupaba muchísimo por esa persona, y en una vuelta por etapas no tienes nada de tiempo para afrontarlo. Aun así podía rendir, aún podía ganar. Pero también me hizo pensar en la fortaleza mental. Gano carreras porque soy fuerte de cabeza, pero hay personas que luchan tanto consigo mismas que sencillamente ya no pueden ganar. Pensaba ‘soy la líder, no puedo mostrar emoción’, pero en realidad eso también es fortaleza.”
Es un recorrido de navegación entre los altibajos de ser profesional, sobre todo en la cima, bajo una presión constante por rendir, tanto de sí misma como del equipo y los patrocinadores que dependen de sus resultados y exposición.
Al final, Vollering decidió no seguir proyectando una imagen fría. “Yo soy así, tómalo o déjalo. Como deportistas de élite hacemos un trabajo físico enorme, pero al final la parte mental es la más grande. Si aquí arriba algo no va bien, los resultados no llegan.”
Algo que cambió de forma notable tras su marcha a FDJ United - Suez, donde pudo ser más plenamente ella misma, lo que a la larga contribuyó a su estabilidad y regularidad.
“Cuando terminó esa reunión online (la primera con el equipo antes de firmar, ndlr), cerré el portátil y sentí al instante esa chispa. Esa felicidad. De repente tenía una gran sonrisa y ni siquiera sabía de dónde venía. Pero supe: es esto. Era la corazonada que llevaba buscando y no había encontrado en otros equipos. Me alegré muchísimo de haber esperado.”