El Tour de Francia 2026 puede ganar competencia este año con la irrupción de
Paul Seixas. El francés, aunque en su calendario no figure, apunta a estar por todo lo que está generando en la Grande Boucle. La calidad que ha mostrado en los últimos meses ha convencido a
Jonas Vingegaard de que muy pronto estará peleando por lo más alto.
Vingegaard inicia su temporada en la
París-Niza 2026, tres semanas más tarde de su plan inicial, que pasaba por el UAE Tour. Es uno de los grandes favoritos, aunque el recorrido carece de la alta montaña donde suele rendir mejor.
Sin embargo, es solo la primera carrera de un programa que incluirá el Giro de Italia y el Tour de Francia. Como hizo
Tadej Pogacar en 2024, el danés cree que este calendario puede sacar su mejor versión, y explica por qué.
“Cada vez que hice el Tour y la Vuelta, me sentí más fuerte en la Vuelta. Espero que, corriendo el Giro, ahora pueda tener esa sensación en el Tour. Tadej también lo hizo en 2024”, dijo Vingegaard a los micrófonos de
RMC Sport antes de la etapa 2 de la París-Niza. Con Tour y Vuelta en su palmarés y una competencia más modesta en el Giro, era un paso lógico para el líder de Visma - Lease a Bike.
“Quiero batir al mejor, y sé que ya le he ganado dos veces”, dice sobre Pogacar, con quien no renuncia a cerrar la brecha. Esto, pese a las lesiones que han marcado sus últimas temporadas, especialmente la caída en la Itzulia 2024, ocurrida hace casi dos años. “Si la gente supiera las consecuencias de aquella caída, entendería por qué me llevó tanto tiempo volver a estar en forma”.
Jonas Vingegaard y Paul Seixas, potenciales rivales del Tour de Francia.
El consejo de Vingegaard para Paul Seixas
Preguntado por Paul Seixas, Vingegaard dio su opinión sincera y no subestima a su compatriota de terreno montañoso: “Ahora mismo es, sin duda, uno de los mejores ciclistas del pelotón. Será claramente un aspirante serio en el futuro [en el Tour de Francia], aunque no digo que no pueda suceder ya este año”.
La victoria en solitario de Seixas en la Faun-Ardèche Classic,
su segundo puesto en Strade Bianche tras Tadej Pogacar y, además, la combinación de escalada y crono que mostró en la Volta ao Algarve no solo certifican su gran forma, sino que confirman un talento cuyo techo aún es difícil de imaginar.
Parece, de hecho, que con 19 años puede estar en condiciones de responder a la enorme expectación que depositan en él los aficionados franceses, que sueñan con volver a tener un ganador del Tour de Francia tras 40 años.
Sin embargo, Vingegaard, doble vencedor de la carrera, advierte de que la presión será altísima y que mantener la cabeza fría será clave a partir de ahora: “Tiene que intentar mantenerse tranquilo en medio de toda esa presión. Aunque, siendo francés, inevitablemente se enfrentará a mucha presión”.