Vingegaard defiende sus polémicas quejas que eliminaron muy pronto los tiempos en la etapa 15 del Giro: “No me sentí seguro en ningún momento”

Ciclismo
domingo, 24 mayo 2026 en 18:00
Jonas Vingegaard, con la maglia rosa del Giro de Italia 2026.
La etapa 15 del Giro de Italia 2026 dejó mucho más que una nueva defensa de la maglia rosa por parte de Jonas Vingegaard. La jornada terminó marcada por la tensión entre los corredores y la organización de la carrera debido al estado del circuito final en Milán, un trazado que el pelotón consideró excesivamente peligroso y que provocó una modificación en el reglamento antes del desenlace.
El jurado decidió eliminar los tiempos para la clasificación general a falta de 17 kilómetros para la meta, justo al inicio de la última vuelta al circuito urbano. Una medida excepcional que llegó después de las conversaciones mantenidas entre varios corredores y la dirección de carrera, con Vingegaard como una de las voces más activas del grupo.
“Quizá hoy he pasado más tiempo en el coche del director de carrera que en el de mi equipo”, bromeó el danés nada más terminar la etapa en Cycling Pro Net. Pero detrás del tono distendido había una crítica clara al diseño del recorrido y, especialmente, al estado del asfalto en las calles milanesas.
El líder del Giro explicó que el malestar entre los corredores fue generalizado desde el momento en que comenzaron a reconocer el circuito final. Según relató, las conversaciones dentro del pelotón derivaron rápidamente en una postura común para pedir cambios inmediatos.
“Todos pensamos hoy, como corredores, que quizá este no era el circuito más seguro para correr”, aseguró. Vingegaard explicó que habló “con muchos corredores” y que entre todos acordaron intentar que la organización reaccionara antes de que la situación derivase en una caída importante.
El danés se dirigió personalmente al conocido como “coche rojo”, el vehículo del director de carrera, para trasladar las preocupaciones del pelotón. Y, según reconoció, la respuesta de los organizadores fue positiva.
“Hoy nos escucharon de verdad y nos hicieron algunas concesiones”, señaló. Incluso quiso agradecer públicamente la reacción del jurado: “Creo que nosotros, como corredores, también deberíamos dar las gracias”.
La neutralización de los tiempos para la general permitió que los favoritos evitaran jugarse el Giro en un final explosivo y técnico dentro de la ciudad, aunque la victoria de etapa siguió disputándose con normalidad entre los velocistas y aventureros del día.

“No hubo ni un momento en el que me sintiera seguro”

Cuando se le pidió que concretara qué hacía tan peligroso el circuito, Vingegaard fue muy explícito. El problema, según explicó, no era únicamente la tensión habitual de un sprint urbano, sino el estado de la carretera durante prácticamente todo el recorrido.
“La carretera aquí no era la mejor”, resumió. Después detalló una larga lista de elementos que complicaban la conducción del pelotón: “Había muchos baches, muchas de esas protuberancias en la carretera prácticamente todo el tiempo”.
La incomodidad llegó hasta el punto de afectar incluso a acciones básicas en carrera. “Diría que, básicamente, no hubo ni un momento en el que me sintiera seguro al intentar coger mi bidón o tomar un gel”, confesó.
El danés también hizo referencia a las vías del tranvía, uno de los elementos más delicados en cualquier circuito urbano para ciclistas profesionales. “Había muchas y era muy, muy bacheado pasar por encima de ellas”, explicó.
Jonas Vingegaard, con la maglia rosa del Giro de Italia 2026.
Jonas Vingegaard, con la maglia rosa del Giro de Italia 2026.

Prudencia pese a la ventaja

Más allá de la polémica del día, Vingegaard también habló sobre su situación en la clasificación general. Tras superar sin incidentes la etapa y mantener el liderato, el danés reconoció sentirse satisfecho con la ventaja acumulada hasta el momento.
“Ahora tengo una ventaja de tiempo muy buena, con la que estoy muy contento”, afirmó. Sin embargo, evitó cualquier gesto de exceso de confianza pese a la solidez mostrada hasta ahora en la carrera.
El líder del Giro recordó que todavía queda mucha montaña y que la tercera semana suele ser decisiva en una gran vuelta. “Todavía quedan muchas etapas por delante. La tercera semana es la más dura aquí”, advirtió.
Por eso, pese a vestir de rosa y controlar la carrera, Vingegaard dejó claro que no piensa dar nada por cerrado antes de tiempo. “Creo que solo se puede decir que has ganado cuando llegas a Roma”, concluyó el danés, manteniendo la cautela incluso en uno de sus días más sólidos de este Giro de Italia.
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