Cian Uijtdebroeks ha añadido su nombre a la lista de aspirantes al
Tour de Francia que han dejado entrever algunos de sus datos de rendimiento, en un momento en el que su confianza de cara a la carrera sigue creciendo. El joven belga ha situado su potencia umbral en torno a los 420 vatios, una cifra poco habitual de ver publicada por los corredores de élite.
La revelación llega poco después de que otro referente belga, Remco Evenepoel, mencionara una potencia de umbral cercana a los 425 vatios durante una sesión de entrenamiento controlada en altura en el Teide. En pocos días, dos de los grandes nombres del ciclismo belga han dejado cifras muy similares sobre la mesa, algo poco frecuente en un pelotón donde estos datos suelen mantenerse en privado.
Uijtdebroeks
explicó ese valor tras una jornada exigente en la montaña, donde no pudo responder a los primeros ataques explosivos, pero acabó encontrando su ritmo en torno a su umbral.
“El inicio de la subida fue muy explosivo. Noté que aún me falta ese punto de explosividad, algo que todavía no hemos trabajado”, señaló el corredor en
declaraciones a Sporza. “Rápidamente entendí que debía estabilizarme en mi umbral, que es de unos 420 vatios”.
El belga también dejó claro que, aunque perdió contacto en los tramos más duros, pudo rehacerse dentro de su grupo gracias al trabajo de sus compañeros de equipo, manteniendo un esfuerzo constante hasta meta.
“Raul hizo un trabajo fantástico y, junto a Tuckwell, logramos mantener un buen ritmo y no perder de vista al grupo delantero. Lo di todo”, explicó.
Cian Uijtdebroeks, estrella de Movistar Team
Finalmente, Uijtdebroeks terminó la etapa en novena posición, en un grupo que incluía a corredores como Maxim Van Gils, Luke Tuckwell o Matteo Jorgenson.
El rendimiento cobra aún más valor teniendo en cuenta su estado físico reciente. El propio corredor reconoció que su preparación no ha sido ideal debido a problemas de salud y a una base de entrenamiento aún incompleta.
“No esperaba estar a este nivel todavía, porque todavía no he trabajado la explosividad y además he estado enfermo”, admitió.
Uijtdebroeks sufrió más de un apretón en Francia
De hecho, durante la prueba en el Dauphiné, el belga también pasó por un proceso de enfermedad que condicionó varios días de competición, aunque logró recuperarse progresivamente.
“Estos últimos días han sido duros, he pasado mucho tiempo en el baño”, reconoció con naturalidad. “Pero desde esta mañana me he sentido mejor y he recuperado sensaciones similares a las del inicio de la carrera”.
Con la forma en claro ascenso, el corredor ya piensa en la fase final de su preparación para el Tour de Francia. Su plan pasa por descansar, volver a la altura y centrarse en mejorar su VO2 máx.
“Ahora toca descansar y después volver a la altura para trabajar el VO2 máx. Creo que puedo terminar entre los diez primeros en el Tour. La clave será mantener la calma”, concluyó.