En 2023,
Primoz Roglic arrasó en la
Tirreno Adriático con tres triunfos de etapa y la general. Este año, el esloveno de 36 años regresa a la carrera italiana por etapas por primera vez desde aquel éxito.
Antes del banderazo de salida, el líder del
Red Bull - BORA - hansgrohe atendió a la prensa. Se mostró muy relajado al hablar de su preparación invernal, de la nueva hornada de jóvenes en el pelotón y de tener a Remco Evenepoel como nuevo compañero.
Antes de iniciar su temporada, Roglic pasó parte del mes pasado en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. Exsaltador de esquí, disfrutó especialmente siguiendo la competición. Incluso bromeó sobre sus antiguas metas. “Fue una experiencia preciosa. Durante años soñé con competir en los Juegos de Invierno. Al final, fueron los de Verano”, dijo en declaraciones recogidas por
WielerFlits.
Ahora centra su atención en su primera carrera del año. Explicó que ha trabajado duro, aunque no haya competido. “En la primera carrera siempre es difícil saber dónde estás. No he estado de vacaciones estas semanas”, bromeó. “Hice una concentración en altitud y pude entrenar bien allí. Pero, sobre todo, estoy contento de poder volver a correr.”
Sin garantías en un recorrido conocido
Roglic conoce muy bien esta prueba. Ganó la general en 2019 y 2023 cuando corría con Team Jumbo-Visma. Aunque parte entre los favoritos, asegura no sentir presión por los resultados ahora mismo.
“Por supuesto que siempre quiero ganar. Pero, siendo sincero, ahora mismo no estoy tan centrado en los resultados. El nivel de participantes es alto y tengo muchas ganas de batirme con todos estos chicos otra vez.”
Al analizar el trazado, cree que las etapas finales en la región de Las Marcas serán las más decisivas. No obstante, sabe que sus victorias pasadas no le ayudan hoy.
“La contrarreloj inicial contará para la general, pero pienso que las etapas de finales de semana, en Las Marcas, serán las determinantes. Es el terreno donde logré tres victorias seguidas en 2023. Así que no me quejo del recorrido. Pero lo que gané hace tres años no significa nada ahora. Eso no ofrece ninguna garantía. Todos volvemos a partir de cero.”
Juan Ayuso ganó la Tirreno-Adriático el año pasado
Midiéndose a la nueva generación
Con 36 años, Roglic se enfrenta a un grupo de estrellas muy jóvenes. Corredores como Isaac del Toro, de 22 años, y Paul Magnier, de 21, figuran entre los grandes favoritos esta semana. Pero a Roglic no le incomoda competir contra casi adolescentes.
“La irrupción de estos jóvenes no me hace sentir viejo. Al contrario, más bien me rejuvenece. Me encanta competir contra estos chicos.” Explicó que, una vez empieza la carrera, la edad deja de importar.
“En cuanto nos ponemos el dorsal y arranca la carrera, la edad ya no significa nada. Todos partimos de cero y tenemos que volver a demostrarnos. Esa es la belleza de este deporte: cada vez hay que mostrar de qué eres capaz. Da igual si eres joven o llevas muchos años.”
Por último, Roglic habló de su nuevo compañero, Remco Evenepoel, incorporado este año al conjunto alemán. Cree que contar con otra superestrella es una gran ventaja. “Con Remco hemos sumado un gran nombre. Este año ya ha ganado varias carreras. Para nosotros, eso solo puede ser bueno. Cuanto más ganemos, mejor. Además, también quita presión al resto del equipo.”