Primoz Roglic ha ofrecido una respuesta medida
a su difícil inicio en el
Tour de Romandía 2026, restando importancia a sus recientes pérdidas de tiempo y manteniendo el foco en los objetivos del equipo.
Hablando con Cycling Pro Net antes de la etapa 4, al esloveno le preguntaron directamente por su rol tras ceder tiempo significativo en las jornadas iniciales.
“Simplemente intentar ayudar al equipo a lograr lo mejor”, dijo Roglic. La respuesta fue breve y poco concluyente, sin apenas detalles sobre cómo ha evolucionado su carrera o su papel dentro de
Red Bull - BORA - hansgrohe.
La posición de Roglic en la general cambió drásticamente tras la etapa 2, donde cedió más de dos minutos en un día que no dividió de forma decisiva a los principales aspirantes. Ese desenlace ya ha suscitado preguntas de analistas y comentaristas, especialmente sobre el enfoque táctico y su aparente disposición a dejarse tiempo.
La etapa 3 aportó pocas respuestas. En la subida decisiva, Roglic se mantuvo inicialmente bien colocado cuando aumentó el ritmo, antes de ir perdiendo posiciones y, finalmente, ceder contacto mientras otros peleaban por seguir en liza. El contraste fue evidente, ya que corredores descolgados previamente lograron regresar y disputar el final.
Primoz Roglic en el Tour de Romandía
Sin un cambio claro de enfoque
Preguntado si su nueva posición en la general podría permitirle correr de forma más agresiva, Roglic dejó la puerta abierta sin comprometerse a un cambio de estrategia. “Sí, quiero decir, puedo intentarlo, pero a veces es más fácil perder tiempo que ganarlo. Así que… ya veremos.”
La respuesta denotó conciencia de la situación, pero de nuevo evitó ofrecer una dirección clara.
Mirando a lo que viene, mantuvo el mismo tono. “De nuevo, hoy será un día duro y sí, veremos qué podemos hacer.”
Rol aún indefinido
En el breve intercambio, Roglic no abordó directamente las críticas a sus actuaciones, ni aclaró cómo encajan sus esfuerzos en las ambiciones colectivas del equipo junto a Florian Lipowitz.
El énfasis siguió siendo colectivo, sin indicios de si piensa reorientarse hacia victorias de etapa, labores de apoyo o un renovado intento en la general. Esa indefinición se ha convertido en uno de los ejes del debate sobre su carrera hasta ahora.
Mientras Roglic mantiene respuestas controladas, la reacción a su alrededor va en sentido contrario. En las primeras etapas, tanto comentaristas como ex ciclistas han cuestionado la lógica de su forma de correr, en particular cómo se alinea con la estrategia global del equipo. La combinación de tiempo perdido y escasa explicación ha intensificado el escrutinio.
Dentro de la propia carrera, ya se aprecian implicaciones. Con Tadej Pogacar controlando la general y Red Bull - BORA - hansgrohe cada vez más centrado en Lipowitz, la doble jefatura que existía al inicio parece haberse diluido. La posición de Roglic en esa estructura sigue menos definida.
Preguntas aún sin respuesta
Por ahora, su postura pública no cambia: medida, contenida y enfocada en el equipo.
Pero a medida que el Tour de Romandía entra en sus jornadas decisivas, la brecha entre ese mensaje y las dudas sobre su rendimiento no deja de crecer. Y con poca explicación detallada, es improbable que esas preguntas se disipen pronto.