El
Tour Auvergne Rhône-Alpes 2026, denominado en español Tour Auvernia Ródano-Alpes y disputado por primera vez bajo este nombre tras sustituir al histórico Critérium du Dauphiné, no ha dejado la versión más brillante de
Iván Romeo. El vigente campeón de España llegó a la gran carrera de preparación para el
Tour de Francia como una de las principales bazas de
Movistar Team, pero ha abandonado por un proceso gripal.
El objetivo parecía ser buscar triunfos de etapa
desde las fugas, pero las cuatro primeras jornadas pasaron prácticamente desapercibidas para el vallisoletano. Y eso ha sorprendido, más allá de la enfermedad, ya que en la contrarreloj por equipos se encontraba bien. Sobre todo porque el recorrido inicial parecía diseñado para un corredor de sus características.
Aunque se trata de una carrera con un marcado perfil montañoso, las cuatro primeras etapas ofrecían oportunidades ideales para que Iván Romeo intentara sorprender desde la escapada. El año pasado ya demostró de lo que era capaz en esta misma prueba al conquistar
una espectacular victoria de etapa frente a corredores del nivel de
Mathieu van der Poel o Florian Lipowitz.
Por eso existía una gran expectación alrededor de su rendimiento.
Sin embargo, esa imagen todavía no ha aparecido. Tras cuatro jornadas de competición, Romeo no ha logrado consolidarse en ninguna fuga importante ni ha peleado las primeras posiciones en las etapas en línea, una situación muy diferente a la que muchos esperaban antes del inicio de la carrera.
Los resultados de Iván Romeo hasta ahora
| Posición | Etapa | Distancia |
| 88.º | Etapa 4 – Le Puy-en-Velay › Montrond-les-Bains | 167,4 km |
| 7.º* | Etapa 3 – Contrarreloj por equipos Perreux › Perreux | 28,4 km |
| 79.º | Etapa 2 – Saint-Martin-le-Vinoux › Le Puy-en-Velay | 234,3 km |
| 120.º | Etapa 1 – Vizille › Saint-Ismier | 146,2 km |
*Resultado correspondiente a Movistar Team en la contrarreloj por equipos.
La preparación de Romeo, enfocada en la crono por equipos
Existe, sin embargo, una explicación bastante lógica para entender este rendimiento.
Todo apunta a que el gran objetivo de Iván Romeo durante las últimas semanas era la contrarreloj por equipos de la tercera etapa. No era una jornada cualquiera. Era probablemente el ensayo más importante antes del Tour de Francia 2026.
La Grand Départ arrancará en Barcelona con una contrarreloj por equipos, una oportunidad histórica para que Movistar Team pueda luchar por el maillot amarillo en casa. Como mejor equipo español y corriendo en territorio nacional, conquistar ese liderato supondría uno de los mayores éxitos recientes de la formación telefónica. Y Romeo será una pieza fundamental en ese desafío.
No resulta descabellado pensar que buena parte de su preparación reciente haya estado centrada casi exclusivamente en esa disciplina.
Seguramente el vallisoletano ha pasado las últimas semanas acumulando kilómetros sobre la "cabra", el nombre coloquial con el que se conoce a las bicicletas específicas de contrarreloj, afinando cada detalle técnico y físico para llegar en las mejores condiciones posibles a ese gran objetivo.
Eso podría explicar perfectamente por qué no ha mostrado el punto necesario para entrar en las grandes fugas durante las jornadas en línea.
Mientras Romeo centraba sus esfuerzos en la contrarreloj colectiva, otros corredores de Movistar Team han asumido el protagonismo ofensivo. Raúl García Pierna se ha convertido en uno de los grandes animadores de la carrera, logrando entrar en las tres escapadas importantes disputadas hasta el momento y rozando incluso la victoria de etapa.
También Pablo Castrillo ha buscado presencia en carrera, ofreciendo alternativas tácticas al conjunto telefónico. La estrategia parece clara.
El equipo dispone de suficientes corredores para buscar triunfos desde las fugas sin necesidad de exigir a Iván Romeo un desgaste extra cuando su principal misión pasa por rendir al máximo en otros escenarios mucho más importantes.
Además, el recorrido tampoco invita al optimismo de cara a las próximas jornadas. Quizá la quinta etapa pueda ofrecer una última posibilidad, aunque todo hace indicar que los equipos de los velocistas intentarán controlar la carrera para jugarse la victoria al esprint.
A partir de ahí, las etapas sexta, séptima y octava finalizarán en alta montaña. Un terreno completamente diferente. Se trata de finales que no encajan con las características del campeón de España y donde resulta muy complicado imaginarle peleando por la victoria.
Iván Romeo, estrella de Movistar Team.
Por tanto, salvo sorpresa mayúscula, su Tour Auvernia Ródano-Alpes terminará sin grandes oportunidades individuales.
El Campeonato de España también está en el horizonte
Existe además otro factor que puede haber condicionado la preparación del corredor vallisoletano. Antes del Tour de Francia todavía queda una cita muy importante en el calendario nacional. Del 25 al 28 de junio se celebrarán en Huesca el
Campeonato de España, una competición en la que Iván Romeo podría afrontar varios objetivos muy ambiciosos.
Por un lado, intentaría defender el maillot de campeón de España en la prueba en ruta. Y, por otro, buscaría conquistar por primera vez el título nacional de contrarreloj, una disciplina en la que todavía no ha conseguido imponerse. Son dos objetivos de enorme prestigio que requieren una planificación específica y que pueden haber influido en la distribución de cargas durante estas semanas.
Por todo ello, resulta precipitado interpretar este discreto rendimiento como una señal de alarma. Más bien al contrario. Todo apunta a una planificación muy concreta, diseñada para llegar en las mejores condiciones posibles a un tramo decisivo de la temporada.
Movistar Team dispone de suficientes corredores para seguir buscando victorias desde las escapadas en el Tour Auvernia Ródano-Alpes. Raúl García Pierna ya ha demostrado que atraviesa un excelente momento de forma y todavía puede volver a dejarse ver en las etapas de montaña.
Pablo Castrillo también dispone de libertad para intentarlo, igual que Jefferson Cepeda, otro corredor con características muy interesantes para este tipo de jornadas.
Mientras tanto, Iván Romeo parece tener otros objetivos marcados en rojo: el Tour de Francia, la contrarreloj por equipos de Barcelona, y quizás los Campeonatos de España.
Tres desafíos que pueden marcar buena parte de su temporada y que explican por qué su rendimiento en esta carrera francesa está siendo mucho más discreto de lo que muchos esperaban. Por eso, más que preocuparse, en Movistar probablemente estén convencidos de que el mejor Iván Romeo todavía está por llegar.