Jonas Vingegaard ha analizado la jornada inaugural del
Giro de Italia 2026 y ha anticipado un escenario mucho más exigente para la segunda etapa, que termina en una subida final que puede marcar diferencias.
En declaraciones recogidas por
Cycling Pro Net en la salida de la etapa, el corredor danés valoró el estreno de la carrera como un día muy controlado, incluso después de la caída que se produjo en los kilómetros finales. “Fue en general una etapa tranquila. Fácil, nada especial que destacar”, explicó, antes de subrayar que la jornada se desarrolló sin grandes sobresaltos para el pelotón.
Vingegaard detalló además la dinámica del día: “Fue una de las etapas más fáciles y más calmadas que he corrido. Eran carreteras anchas, así que decidimos simplemente situarnos atrás. No había riesgo en eso”. Una gestión conservadora que, según sus palabras, no supuso complicaciones para el equipo.
De cara a la segunda etapa, el recorrido cambia de forma notable, con un final más selectivo. El danés considera que será clave mantenerse bien colocado desde el inicio de los momentos decisivos: “Seguro que hay que estar delante. Hay que estar preparado, porque será una gran batalla y es definitivamente una subida dura al final. Tienes que estar arriba y listo”.
Jonas Vingegaard, estrella de Visma en el Giro de Italia
Final de etapa duro
El final de etapa incluye una subida en los últimos kilómetros, con un repecho a unos dos kilómetros de meta que podría romper el grupo o permitir ataques tardíos. Sobre las posibles opciones de carrera, Vingegaard no descarta ningún escenario: “Puede pasar cualquier cosa. Puede irse la fuga, puede haber un sprint reducido o alguien puede atacar en la penúltima subida. Solo el tiempo lo dirá”.
Con un perfil más exigente que la jornada inaugural, la segunda etapa del Giro se presenta como una primera oportunidad para movimientos entre los favoritos, en un terreno que ya obliga a la atención constante del pelotón.