Pello Bilbao puso punto final a su historia en la
Amstel Gold Race con un 15º puesto que no refleja del todo sus sensaciones sobre la bici. En la que será su última participación antes de retirarse a final de temporada, el vasco fue protagonista desde lejos, moviéndose incluso antes del Heiselberg-Bemelerberg y mostrando ambición en una carrera marcada por la lluvia y la tensión constante.
“Todo me salía tan bien que no me lo podía creer”,
resumía tras cruzar meta en Cycling Pro Net, dejando claro que las piernas acompañaban en un día que parecía ideal para firmar un gran resultado. El trabajo del equipo también fue clave en ese primer tramo decisivo: “Estuvimos genial, sobre todo cuando empezó a llover. Nos movíamos con mucha fluidez en cabeza”.
Sin embargo, cuando la carrera entraba en su fase crítica, a unos 40 kilómetros de meta, todo cambió de golpe. “Pinché en la rueda trasera. Pensé que podría aguantar, pero ya había perdido al primer grupo”, explicó, en referencia al corte donde rodaban los grandes favoritos, entre ellos Remco Evenepoel.
A partir de ahí, la situación se volvió casi imposible de reconducir. Bilbao intentó enganchar con el segundo grupo, pero las circunstancias jugaron en su contra: “En cada curva perdía rueda, no pude aguantar. Iba a toda velocidad, pero los coches estaban demasiado lejos y todo se desintegró”.
Sin opciones de reacción
La falta de asistencia inmediata terminó por sentenciar sus opciones. En una carrera tan técnica como la Amstel, perder contacto en ese punto supone prácticamente decir adiós a cualquier aspiración. “No tuve la oportunidad de cambiar la rueda a tiempo. Hicimos todo lo posible”, lamentó.
El ciclista del Bahrain dejó claro que el golpe fue especialmente duro por cómo se había desarrollado la jornada hasta ese instante: “Es una pena cuando te arriesgas durante 200 km, ves a tus compañeros trabajando tan duro y luego la mala suerte te deja fuera”.
Aunque el resultado final le sitúa fuera de los puestos de honor, su actuación deja entrever que había nivel para mucho más. Bilbao se despide así de una clásica en la que la mejor posición que obtuvo fue una 9ª en 2024.
Un final amargo para una última Amstel que, por sensaciones y planteamiento, apuntaba a ser muy distinta.
Pello Bilbao dejará el ciclismo tras 2026