Al igual que en 2025,
Egan Bernal afrontará el inicio de curso en Europa con las sensaciones por todo lo alto. El corredor de INEOS Grenadiers defendió de forma exitosa el título en el Campeonato de Colombia de Ciclismo en Ruta. Sin embargo, sabe también que aún tiene mucho trabajo por delante para derrotar a estrellas de la talla de Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard o Remco Evenepoel.
Ganar de nuevo en casa no iba a cambiar la percepción de
Egan Bernal sobre su lugar en el pelotón moderno.
Su segundo título consecutivo de ruta en Colombia confirma estado de forma y confianza, pero también invita al realismo sobre lo que le espera cuando la temporada se traslade a Europa.
“Ganar es ganar. Pero aquí no hay regalos, ya no existen las carreras de preparación y todos van a tope”,
dijo Bernal en conversación con Deportes RCN. Es una mentalidad que refleja tanto su trayectoria reciente como el reajuste más amplio que vive INEOS Grenadiers.
El triunfo de Bernal en Colombia fue trabajado, no ceremonial, y llegó con el reconocimiento inmediato del nivel que exige transformar el éxito doméstico en resultados de peso en Europa.
Una victoria que confirma la forma, no las conclusiones
“Por ahora, todo va bien. Sigo trabajando con los pies en la tierra, porque para ganar en Europa te enfrentarás a un Roglic o un Remco o un Pogacar o un Almeida o un Vingegaard. Hay muchísimos corredores muy fuertes”, dijo Bernal. “Pero sigo trabajando y creyendo en mí, e intento llegar al mejor nivel posible.”
Esa lista de nombres habla por sí sola. En lugar de presentar su título nacional como una declaración, Bernal lo sitúa dentro de un proceso más largo que reconoce lo competitivo que se ha vuelto el ciclismo de Grandes Vueltas desde sus años de irrupción. Es un contraste claro con las expectativas que antes le acompañaban de forma automática.
La propia carrera subrayó por qué la victoria importó. “Era cuestión de esperar y luego ir a tope. Nunca había corrido una prueba tan dura”, afirmó. “Ya había subido el último puerto, pero aunque era exigente, mucha gente lo afrontó a fondo, y yo iba conduciendo como loco.”
Egan Bernal se volvió a proclamar campeón de Colombia en 2026.
Presión en casa, perspectiva fuera
Bernal se impuso tras más de seis horas de esfuerzo, resistiendo a Iván Ramiro Sosa en un sprint final. “Pensé que quizá Iván me iba a ganar, pero los sprints después de seis horas de carrera son muy distintos, y me salió bien”, explicó.
El peso emocional de correr en casa también fue evidente. “No creía que estuviera presionado, pero no pude dormir antes de la crono, así que quizá sí lo estaba”, admitió Bernal. “Con todos gritando Egan en la subida, no podía hacer otra cosa que darlo todo.”
Esa sinceridad encaja con el tono de su arranque de 2026. El título colombiano aporta inercia y confianza, pero Bernal evita confundirlo con una prueba de que ya está listo para desafiar al máximo nivel de las vueltas por etapas en Europa.
Para INEOS, ese realismo importa. Mientras el equipo sigue reconstruyéndose con una mezcla de líderes consolidados y talento emergente, la mesura de Bernal recuerda que el progreso es incremental. El maillot es nuevo, pero la ambición sigue anclada en la realidad de la competencia que viene.
La victoria en Colombia confirma que Bernal avanza en la dirección correcta. Lo que no hace, por su propia admisión, es reescribir la jerarquía que le espera al otro lado del Atlántico.