El domingo 7 de marzo el pelotón masculino afronta una de las clásicas más singulares y prestigiosas: la
Strade Bianche 2026. En los caminos de sterrato de la Toscana, los corredores se enfrentan cada año a un trazado brutal, con rampas duras, largos tramos sin asfaltar y paisajes escénicos que convirtieron rápidamente la carrera en un emblema del deporte. El gran favorito para el triunfo será, como siempre que participa, un año más
Tadej Pogacar.
Aquí, todo sobre cómo seguirla por televisión y online.Tras Tadej, ojo con lo que pueda hacer
Isaac del Toro como gregario y Tom Pidcock, un hombre con mucho que demostrar. Visma llegaría con Matteo Jorgenson y Wout van Aert y el otro gran nombre sería el de Ben Healy para EF. Egan Bernal y Thymen Arensman liderarían a INEOS y Roger Adrià sería el capo de Movistar Team buscando un buen resultado.
Horarios
| Puntos Clave | Hora prevista (CET) |
| Salida de Siena | 11:40 horas |
| Monte Sante Marie | 14:30 horas |
| Colle Pinzuto | 15:34 horas |
| Le Tolfe | 15:42 horas |
| Santa Caterina | 16:30 horas |
| Final | 16:43 horas |
Perfil: Siena - Siena
Siena - Siena, 202,6 kilómetros
El recorrido se ha retocado ligeramente respecto a ediciones anteriores, pero su dureza no ha disminuido ni un ápice. 202 kilómetros en el menú, con 3.500 metros de desnivel, aunque la carrera no incluye ningún puerto como tal. Todo se explica por las subidas cortas, casi siempre empinadas, y el constante sube y baja al que se enfrentarán los corredores.
Hay 64 kilómetros de grava repartidos en 14 sectores, desde apenas 600 metros hasta 11,7 km, y no se concentran en una zona concreta, sino que se distribuyen de forma uniforme a lo largo de toda la prueba. Es una carrera de desgaste, donde táctica, colocación y, admitámoslo, un punto de suerte, deben alinearse. La ruta arranca por carreteras onduladas y, poco antes del ecuador, llega el primer gran examen.
El sector de Lucignano d’Asso, el quinto y el más largo del día, termina con 127 km por cubrir. Es un tramo exigente, con mucho margen para caídas, pinchazos, cortes, etc. Cada sector (y, de hecho, cada kilómetro) es una oportunidad para que algo salga mal y, como en los adoquines, se trata de gastar la menor energía posible de más. Aquí empieza de verdad la carrera.
Monte Sante Marie es quizá el primer sector decisivo, finaliza con poco más de 72 kilómetros para meta y cuenta con un kilómetro entero al 10%. Aquí Tadej Pogacar ha marcado la diferencia en las dos últimas ediciones. Sin embargo, su longitud y la variedad de pendientes lo convierten en un tramo brutal que, inevitablemente, hace estallar la carrera.
Colle Pinzuto concluye a 53 km de meta y es uno de los últimos tramos demoledores donde se pueden abrir huecos por pura potencia y no por oportunidad. No incluye descensos, así que es un golpe de fuerza.
Le Tolfe llega después; se corona a 42 km de la llegada y es un sector en forma de U: se entra lanzado en bajada y acto seguido espera una rampa áspera en la grava. Es la última strada bianca del recorrido y, con toda seguridad, aquí quedará el corredor o el grupo que peleará por la victoria.
Subida a Le Tolfe que se corona a 42 kilómetros de meta
Tradicionalmente, los corredores afrontaban unas colinas y se adentraban en Siena a pocos kilómetros del final. En 2024 se añadió un bucle extra que se mantiene este año. Incluye el descenso de San Giovanni a Cerreto, de 3,3 kilómetros, que termina a 22,5 kilómetros de meta.
Antes reaparecen Colle Pinzuto y Le Tolfe, que se ascenderán por segunda vez. Terminarán a 17 y 12 kilómetros de meta. A esas alturas la carrera puede estar decidida, pero, si no, estos embudos pueden finiquitar las ambiciones de muchos.
Via Santa Caterina & Finale: así de dura es
A partir de ahí restan 12 kilómetros hasta la meta. No serán fáciles, con la carretera siempre picando hacia arriba o hacia abajo, pero ofrecen algo de margen para recomponer la situación y forjar alianzas antes de la subida final.
Si llega un grupo, todo se decidirá en las calles estrechas de Siena. Via Santa Caterina es uno de los lugares más icónicos del ciclismo y garantiza imágenes espectaculares. La rampa decisiva alcanza el 16% en su punto más duro (700 metros al 9% de media) y las últimas curvas, en pleno corazón de Siena, ofrecen una última opción de adelantar rivales.
Favoritos
La Strade Bianche 2026, prevista para el 7 de marzo y con 203 kilómetros de recorrido en categoría 1.UWT del UCI WorldTour, volverá a situar en el centro de todas las miradas a un nombre propio: Tadej Pogacar. El esloveno parte muy por encima del resto de favoritos. Por capacidad para endurecer la carrera desde lejos, por su explosividad en los tramos de sterrato y por su dominio en finales exigentes como el de la Piazza del Campo, es el gran candidato al triunfo.
Su equipo, UAE Team Emirates - XRG, contará también con la baza de Isaac del Toro, otro corredor con perfil ideal para este terreno. Sin embargo, todo apunta a que la carrera girará en torno a Pogacar.
Como segunda opción aparece Thomas Pidcock, líder de Pinarello Q36.5 Pro Cycling Team. El británico posee técnica, punch y experiencia en el sterrato, cualidades que lo convierten en el rival más sólido para discutirle la victoria al esloveno si la prueba se resuelve en un grupo reducido o en un ataque selectivo en los últimos muros de Siena.
En un escalón inmediatamente posterior se sitúan nombres como Wout van Aert y Matteo Jorgenson, ambos en Team Visma | Lease a Bike, capaces de endurecer la carrera desde lejos; Ben Healy, referencia ofensiva de EF Education - EasyPost; o Romain Grégoire, punta de lanza de Groupama - FDJ United.
También figuran en la nómina de aspirantes corredores como Jan Christen, Thymen Arensman y Egan Bernal, estos dos últimos en INEOS Grenadiers, además de alternativas como Isaac del Toro o corredores de perfil combativo como Ben Healy.
En clave española, Movistar Team acudirá con Roger Adrià como jefe de filas. El catalán tendrá la responsabilidad de buscar un resultado destacado en un terreno que premia la resistencia, la colocación y la valentía.
Historia
La carrera nació en 2007 y, a día de hoy, quizá sea la principal candidata a convertirse en el próximo monumento. No posee la misma historia que sus pares, pero su reputación no tiene rival actualmente en el pelotón, y su palmarés impresiona. Desde 2014, solo un ganador no había conquistado antes un Tour de France, un título mundial (carretera, CX o MTB) o un monumento; prueba de que aquí solo vencen los mejores.
Alexandr Kolobnev ganó la primera edición en 2007, y al año siguiente nada menos que Fabian Cancellara viajó a la Toscana para lograr la primera de sus tres victorias. El nivel del pelotón creció muy rápido y en 2011, Philippe Gilbert se impuso antes de una temporada histórica. Fabian Cancellara repitió en 2012; Moreno Moser en 2013; Michal Kwiatkowski en 2014; Zdenek Stybar en 2015; Cancellara y Kwiatkowski volvieron a ganar los años siguientes; Tiesj Benoot en 2018, Julian Alaphilippe en 2019...
En la década de 2020 no solo los ganadores son de máximo nivel, también todos los que han subido al podio. Wout van Aert, Mathieu van der Poel, Tadej Pogacar, Tom Pidcock y, en las dos últimas ediciones, de nuevo Pogacar, han vencido aquí. En 2025, el campeón del mundo se cayó con fuerza en la grava, pero aun así firmó una icónica victoria en solitario en Siena.