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Mathieu van der Poel, el Tour de France nunca ha sido sencillo. Ha vestido el maillot amarillo. Ha ganado etapas. Ha encendido semanas enteras de carrera. Pero también ha abandonado, recalibrado y se ha marchado frustrado.
En el podcast de Whoop, el neerlandés ofreció quizá su resumen más claro hasta la fecha de esa relación compleja.
“Ya tenía una relación de amor-odio con el Tour; no siempre ha sido súper exitoso para mí. Este año por fin lo fue, pero luego me puse enfermo, y fue duro”, reconoce con honestidad.
Ese “por fin” importa.
Mathieu van der Poel, estrella del ciclismo mundial
El Tour que por fin estaba cambiando
El Tour de France 2025 de Van der Poel arrancó con impulso. Ganó la etapa dos, volvió a enfundarse el amarillo y pasó casi una semana en el centro de la carrera. Agresivo, visible y tácticamente fino, se perfilaba como su actuación más completa en el Tour hasta la fecha.
En 2021, firmó uno de los momentos más emotivos al vencer en Mûr-de-Bretagne y coger el amarillo en homenaje a su abuelo Raymond Poulidor. Pero aquel Tour de debut acabó antes de tiempo.
En 2023 y 2024 completó la carrera, aunque sobre todo en labores de apoyo y sin el mismo impacto personal.
En 2025, por primera vez, el equilibrio parecía el adecuado. Competitivo, influyente y con ambición de llegar hasta el final. “Estaba muy motivado para cerrar bien el Tour; sobre todo la última etapa me venía muy bien”, dijo.
Luego llegó la interrupción que ningún ciclista puede controlar del todo.
Los límites del control
Van der Poel se vio obligado a abandonar tras la etapa quince por una neumonía, poniendo fin a un Tour que por fin se alineaba con sus ambiciones. “El Tour es un gran evento. Entras en contacto con mucha gente, lo que dificulta rastrear dónde lo cogiste. Intentas gestionarlo lo mejor posible, pero siempre hay riesgo de enfermar.”
No hubo error táctico. Ni un esfuerzo mal calculado. Ni un bajón de forma. Solo una enfermedad en mitad de las tres semanas más intensas del ciclismo.
Para un corredor que ha construido su carrera en base a instinto, timing y explosividad física, la aleatoriedad de una enfermedad plantea un desafío de otra naturaleza.
Perspectiva ganada con el tiempo
Los contratiempos no son nuevos en la carrera de Van der Poel. Caídas, decisiones tácticas fallidas y Grandes Vueltas abandonadas han aparecido en distintos momentos. Pero la edad, sugiere, cambia cómo se procesan esos episodios.
“Cuando eres un poco más mayor, es más fácil asimilar algo así. Es parte del deporte: tienes altibajos. Te hace valorar aún más los buenos momentos.”
Esa perspectiva refleja a un corredor que ya no busca la validación del Tour, sino encajar con él. La relación de amor-odio persiste, pero la frustración ahora convive con la aceptación.
El Tour 2025 no terminó como él quería. Pero por primera vez mostró cómo podría ser su versión de un Tour exitoso.
Y eso puede resultar más significativo que el propio abandono.