La tercera etapa del
Tour de Omán confirmó al
Movistar Team como uno de los equipos más activos y sólidos de la carrera, con una actuación colectiva que no solo rozó la victoria parcial, sino que además dejó al conjunto español plenamente metido en la lucha por el podio de la clasificación general gracias a
Diego Pescador. En una jornada marcada por la dureza del Eastern Mountain, el caos previo a la subida y un final explosivo, el equipo telefónico salió reforzado, con varios nombres propios destacando y con la sensación de que todavía hay mucho por decidir en los próximos días.
Desde los primeros kilómetros quedó claro que sería un día largo y exigente. La etapa arrancó con movimientos tempranos y con Baptiste Veistroffer como primer protagonista ofensivo, dando pie a una escapada numerosa que llegó a contar con hasta 24 ciclistas en cabeza.
Movistar Team optó por una estrategia paciente, sin asumir responsabilidades innecesarias en el pelotón y centrado en mantener bien colocados a sus hombres clave, con el objetivo claro de llegar en las mejores condiciones posibles al decisivo Eastern Mountain, una subida de 3,4 kilómetros al 8% de media y rampas máximas del 14,5%.
Con el paso de los kilómetros, la fuga se fue depurando hasta quedar reducida a siete corredores:
Rui Oliveira, Quentin Pacher, Jensen Plowright, Alex Baudin, Jonas Hem Hvideberg, el propio Veistroffer y Stanislaw Aniolkowski. Durante buena parte del recorrido, este grupo mantuvo ventajas cercanas a los tres minutos, mientras el pelotón rodaba con cierta calma. En ese contexto, el
Movistar Team se mantuvo siempre atento, evitando cortes y protegiendo a corredores como
Nairo Quintana y
Diego Pescador, conscientes de que la verdadera batalla aún estaba por llegar.
La carrera empezó a cambiar a unos 40 kilómetros de meta, cuando el ritmo del pelotón aumentó de forma progresiva y la ventaja de la escapada comenzó a reducirse. Equipos como Uno-X y
Caja Rural endurecieron el paso, anticipando un final muy selectivo. Movistar, sin entrar en la lucha directa por la caza, se colocó en posiciones delanteras, preparando el terreno para un desenlace que se intuía nervioso y caótico.
Ese nerviosismo se confirmó en los kilómetros previos al puerto final. Dos caídas en el pelotón, ambas en rotondas, rompieron por completo la carrera antes incluso de comenzar la subida. En una de ellas se vio involucrado Tesfazion, lo que obligó al
Movistar Team a reaccionar con rapidez para reagrupar a sus hombres y minimizar las pérdidas. Estas incidencias provocaron una importante selección y dejaron un grupo principal reducido, aumentando la tensión y el desgaste justo antes del tramo decisivo.
Con la fuga prácticamente sentenciada y el grupo delantero ya muy mermado, la carrera entró en la Eastern Mountain con alrededor de 30 corredores en cabeza. Fue entonces cuando el
Movistar Team pasó definitivamente a la acción. A falta de dos kilómetros para la meta, una vez neutralizados los últimos escapados,
Nairo Quintana lanzó un ataque contundente que rompió la cabeza de carrera. El colombiano se marchó en solitario, sin abrir una diferencia enorme en un primer momento, pero con la suficiente fuerza como para obligar al resto a reorganizarse y a gastar energías en la persecución.
Exhibición de Nairo Quintana en el Tour de Omán
Durante el ascenso, Quintana mostró carácter y determinación. Llegó a contar con unos diez segundos de ventaja y mantuvo un ritmo sostenido, dejándolo todo en cada pedalada. Por detrás, el Jayco asumió gran parte del trabajo para neutralizar su ofensiva, pensando en las opciones de Mauro Schmid.
Movistar Team, mientras tanto, supo leer perfectamente la situación: el ataque ya estaba lanzado y el desgaste recaía ahora sobre los rivales.
El intento del colombiano resistió hasta el límite. A falta de un kilómetro, seguía por delante, pero el empuje del grupo perseguidor fue reduciendo poco a poco la diferencia. Finalmente, a apenas 300 metros de la línea de meta, Quintana fue cazado, poniendo fin a un ataque que estuvo muy cerca de culminar con éxito. La victoria fue para Mauro Schmid, con Christian Scaroni en segunda posición y Martin Tjotta completando el podio de la etapa.
Más allá del desenlace final, la actuación del
Movistar Team fue muy completa.
Nairo Quintana terminó la etapa en la undécima posición tras su ofensiva, mientras que Adrià se clasificó decimosexto. También destacó el trabajo de Mattia Proietti, que cruzó la meta en la 22ª posición tras una jornada exigente, aportando solidez y presencia al bloque en un día marcado por el desgaste y la selección natural del recorrido.
Movistar Etapa 3 Tour de Omán
| Posición | Corredor | Nacionalidad | Tiempo con el ganador |
| 6 | Pescador Diego | Colombia | 0:07 |
| 11 | Quintana Nairo | Colombia | 0:20 |
| 16 | Adrià Roger | España | 0:34 |
| 22 | Proietti Gagliardoni Mattia | Italia | 0:51 |
| 47 | Tesfatsion Natnael | Eritrea | 2:56 |
| 51 | García Cortina Iván | España | 3:13 |
El gran beneficiado para el equipo fue
Diego Pescador. El joven corredor finalizó sexto en la etapa, a solo siete segundos, y dio un salto importante en la clasificación general, situándose quinto. Un resultado que lo coloca de lleno en la lucha por el podio del
Tour de Omán y que refuerza el planteamiento del
Movistar Team de cara a las próximas etapas. Su rendimiento en un final tan duro como el Eastern Mountain confirma su capacidad para estar con los mejores en este tipo de llegadas.
En conjunto, la tercera etapa dejó al
Movistar Team como uno de los grandes protagonistas del día. Supo gestionar una jornada larga y compleja, sobrevivir a las caídas que rompieron el pelotón, lanzar un ataque ambicioso en el momento clave y colocar a varios de sus corredores en posiciones destacadas. Aunque la victoria de etapa se escapó por muy poco, el balance es claramente positivo: presencia, protagonismo y una posición privilegiada en la general que invita a pensar en un desenlace muy abierto en las próximas jornadas del
Tour de Omán.