Mathieu van der Poel llega a la
E3 Saxo Classic con dos relatos que le persiguen desde la Milano-Sanremo: una persistente lesión en la mano tras su caída final y el momento decisivo en el Poggio, donde
Tadej Pogacar se marchó. Como vigente campeón que regresa a Harelbeke, el neerlandés ha abordado ambos asuntos, pero sin vincular uno con el otro.
En declaraciones a Sporza antes de la carrera, Van der Poel fue claro al valorar el Poggio, donde se truncó su intento de victoria. “No pasó nada que no esperara. Todo el mundo sabe lo excepcional que está Tadej Pogacar, y lo volvió a demostrar.”
Ese encuadre coloca el foco en el nivel de Pogacar más que en las circunstancias.
Van der Poel ya había realizado el movimiento clave en la Cipressa para formar el grupo delantero, pero cuando la carrera volvió a acelerarse en la última subida, no pudo responder.
Lesión presente, pero no como explicación
La atención se ha centrado en cambio en la caída previa a ese momento y en la lesión de la mano que dejó. Sigue siendo visible en su preparación para la
E3 Saxo Classic, aunque no en el sentido en que se interpreta desde fuera. “Es una lesión un poco molesta, aunque quizá sea exagerar. Es una herida incómoda en la mano y la uña. No es muy agradable para pedalear, pero es llevadera.”
Tadej Pogacar, estrella del ciclismo mundial
Lejos de presentarla como un factor limitante, Van der Poel la reduce sistemáticamente a una incomodidad, aunque no vaya a desaparecer rápido. “Decir que tengo dolor sería demasiado. Insisto, es más incómodo y bastante molesto, porque llevará algo de tiempo”, explica. “Hay un hueco en esa uña y tarda un tiempo en cerrarse, pero puedo competir con ello. Eso es lo más importante.”
La distinción importa. La lesión existe y se prolonga en su regreso a la competición, pero su propia explicación de Sanremo no se apoya en ella. La separación decisiva llegó en el Poggio y, en sus palabras, se desarrolló como era de esperar.
Eso deja una imagen nítida, aunque ligeramente incómoda, de cara a Harelbeke. Van der Poel tomará la salida de la
E3 Saxo Classic como gran favorito una vez más, con un contratiempo físico menor aún presente, pero sin que el propio corredor sugiera que cambie la jerarquía que se encontró apenas unos días antes.